NOTA DE PRENSA

 

A LA OPINIÓN PÚBLICA

En Conil de la Frontera (Cádiz)

a 26 de Noviembre de 2004

La Laja propone que el PGOU de Conil cumpla con los trámites legales tras su segunda suspensión por el TSJA.
Por segunda vez, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) declara nulo el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Conil. La primera vez fue por sentencia de 16 de septiembre de 2003. Dicha sentencia quedó en suspenso porque la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Conil interpusieron recurso de casación ante el Tribunal Supremo, recurso que fue retirado a comienzos de 2004. Si el PGOU ha continuado en vigor desde entonces ha sido sólo porque la comunidad de propietarios de Roche no pidió la ejecución de la sentencia y ha preferido negociar con el Ayuntamiento los viejos contenciosos pendientes entre ambos.

Pero el 15 de octubre de 2004, por segunda vez, el alto tribunal ha reiterado la primitiva sentencia y el Ayuntamiento, que parece no haber aprendido la lección, quiere interponer de nuevo -ahora en solitario- recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Es decir, sigue sin entender que la Junta dio marcha atrás porque reconoció que carecía de razón, aunque hiciese otras interpretaciones ante la prensa.

Ante esta grave situación, LA LAJA cree que no hay más que tres opciones a seguir, a partir de ahora, y sólo una de ellas es la buena:

1. LA HUIDA HACIA DELANTE. Esta parece ser, a juzgar por las declaraciones del Alcalde, la opción elegida. Pero el Ayuntamiento sabe que esta no es la solución correcta, pues una huida hacia delante sólo genera incertidumbre: ¿qué pasará si el Tribunal Supremo ratifica la sentencia del TSJA?

2. NEGOCIAR EL PRADO. Esta es otra solución muy mala. La parte demandante -que en esta ocasión no es la comunidad de Roche sino una veintena de propietarios del Prado y vecinos de Conil- lo que quiere es recalificar la zona (que en el PGOU aparece como rústica de “protección especial”) para convertirla en urbanizable, construir hoteles y campos de golf. LA LAJA ya ha advertido de los peligros que amenazan esta zona privilegiada de nuestro litoral, el Alcalde ha comprometido su palabra en la defensa del Prado-Castilnovo, y ha expresado recientemente la intención municipal de incrementar su protección, lo que aplaudimos. Luego aquí no hay nada que negociar: el Prado-Castilnovo no es negociable.
 
3. CUMPLIR CON LA SENTENCIA. Es la única opción sensata, e implica la suspensión temporal del planeamiento vigente desde enero de 2003 (el Texto Refundido), y volver a agosto de 2001 para hacer bien lo que se hizo mal. Es decir, hay que sacar a exposición pública el Texto completo del PGOU, atender las alegaciones que se presenten y certificar después ante el TSJA el cumplimiento de todas las modificaciones y subsanaciones esenciales (no meros “defectos de forma”) que contenía y por los que no debió haber sido aprobado en su momento por la Comisión Provincial.

Volvemos a repetir lo que ya dijimos en su momento en notas de prensa o en nuestro Boletín La Laja nº 3: un planeamiento democrático tiene sus trámites y los ciudadanos, propietarios o no, tienen derecho a poder formular sus alegaciones, sobre el Texto íntegro, y no sólo sobre aspectos parciales del mismo. No se pueden hacer modificaciones sustanciales de un planeamiento ya aprobado por acuerdo entre las Administraciones, regional y local, a espaldas de la ciudadanía. En la primera sentencia del TSJA, de septiembre de 2003, que ha quedado ratificada y reforzada por la reciente sentencia de octubre de 2004, se dejaban bien claras las razones de la suspensión del PGOU de Conil: a) no se puede aprobar parcialmente un Plan general, pues falta la visión general del territorio, objetivo primordial de todo planeamiento; y b) no se pueden hacer modificaciones esenciales del planeamiento sin exposición pública.

Rectifíquese lo que se hizo mal y cúmplase de una vez con la sentencia, pues de sabios es rectificar, y asúmanse responsabilidades. La suspensión del PGOU será sólo cuestión de meses. Mientras tanto, aprovechemos la ocasión que se nos brinda para justificar la PROTECCIÓN ESPECIAL DEL PRADO-CASTILNOVO, argumentando razones medioambientales (botánicas y faunísticas), paisajísticas y culturales (arqueológicas, etnológicas e históricas), que las hay. LA LAJA está dispuesta a colaborar con el Ayuntamiento de Conil en este empeño.

 

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