ALEGACIÓN

 

 La Asociación La Laja

 EXPONE:

El POT de la Janda sometido al trámite de información pública, declara la zona litoral conocida como Castilnovo como Parque Comarcal del Río Salado-Castilnovo. La protección otorgada con esta figura, es considerada por la Asociación La Laja en términos generales como manifiestamente insuficiente y precaria.

Consideramos que esta definición como Parque comarcal, ha sido tomada sin tener en cuenta aspectos fundamentales que convierten esta zona en singular y única en toda la comarca, y por lo tanto con unos valores potenciales enormes para atraer a un turismo diferencial, exigente y comprometido con el medio ambiente y su conservación.

De igual forma consideramos una sorpresa de difícil comprensión, la no inclusión del Prado Castilnovo como un Área de Protección Territorial, cuando es una de las pocas zonas, no sólo de la comarca, sino de todo el litoral provincial, que reúne y conserva intacto todo su patrimonio natural, lo que lo convierten en uno de los frentes litorales más relevantes al no estar transformado ni alterado.

La relevancia de esta zona se relaciona indudablemente con los diferentes ecosistemas naturales que alberga (dunas, marismas, lagunas litorales y pastizal), perfectamente diferenciables, y no transformados. Estos diferentes ecosistemas albergan una rica biodiversidad animal y botánica, conservándose especies endémicas del litoral provincial, que han desaparecido prácticamente del resto de la costa ante la presión urbanística.

Desde diversas instituciones, tanto públicas, privadas y sin ánimo de lucro, se han puesto en marcha en tiempos no demasiado alejados, iniciativas que pretendían proteger esta zona, reconociendo unánimemente sus valores paisajísticos y medioambientales, pero también turísticos y económicos. El propio ministerio de medio ambiente, en la legislatura pasada, puso en marcha un plan para comprar diferentes zonas del litoral español que eran consideradas de gran riqueza natural, siendo el Prado de Castilnovo una de las primeras fincas que iban a ser adquiridas, y por lo tanto, definitivamente protegida. De igual forma, el pleno del Ayuntamiento de Conil de la Frontera decidió solicitar en el año 2002 a la Junta de Andalucía la declaración de esta zona como Parque Natural, petición ésta a la que se sumo la Asociación La Laja. Últimamente, al indudable reconocimiento, uso y disfrute, que de esta zona hacen los ciudadanos de la localidad, se han aunado nuevos esfuerzos para cuidar y poner en valor el Prado de Castilnovo, como la propia Diputación Provincial de Cádiz, a través de su área de medio ambiente, apoyando la campaña “Playas Vírgenes” que ha organizado e impulsado Ecologistas en Acción.

Es importante volver a señalar que este paraje único, puede ser el exponente de un nuevo turismo, basado en la sostenibilidad y la conservación. Hoy en día es evidente que existe una nueva conciencia turística que va ganado terreno al turismo tradicional de sol y playa, y que llega a Conil, y por lo tanto a la comarca de la Janda, buscando y esperando encontrar entornos naturales vírgenes no transformados por el frenesí de la construcción. Consideramos que el Prado de Castilnovo, con sus ecosistemas, su paisaje, su avifauna, y su rico patrimonio botánico, componen una oferta turística diferencial, alternativa, y con importantes perspectivas en un futuro próximo. La permisibilidad y falta de protección que se traduce de este POT, conduce a la homogeneización de la oferta turística en nuestro municipio, y a la dependencia, cada vez más enraizada, del turismo de sol y playa, desdeñando la apuesta por el turismo sensible que debería ser la bandera de nuestra Comarca.

Esto hace que consideremos inapropiada cualquier alteración, y más si lo que se pretende es facilitar el acceso del tráfico rodado. Cuestión ésta que consideramos de especial gravedad. Abrir la veda a los vehículos, incorporando carreteras y aparcamientos, supone a la larga la destrucción de la zona. Prueba de a qué nos conduciría esta decisión son las consecuencias que tuvo, y ha tenido, la apertura hace unos años del puente que salva el río y da acceso al prado desde el caso urbano, y que teóricamente era exclusivamente de uso peatonal. Los vehículos a motor se han introducido desde entonces de forma impune, y cualquiera puede observar como los caminos se han deteriorado a la vez que se ensanchaban varios metros, destruyendo la capa herbácea y empobreciendo un suelo que acaba convirtiéndose en estéril.

Tampoco consideramos aceptable permitir construir en este entorno. La “baja edificabilidad” de la que se habla no es necesaria desde ningún punto de vista, y a lo único que puede conducir la interpretación abstracta y extensiva de algunos artículos de las normas del POT es a la creación de una especulación o expectativa urbanística que ira creciendo a medida que los intereses económicos presionen primero para variar la clasificación del suelo colindante al parque, para posteriormente intentar variar la clasificación del suelo del propio parque. Estas suposiciones no carecen de fundamento si leemos detenidamente los artículos 34.2 y 35.2 de las normas del POT, y que son manifiestamente ambiguos e interpretables.

La Asociación La Laja ya propuso un Plan de Uso Público del Prado de Castilnovo, en el que no se incluían nuevas construcciones, sino que se basaba en las ya existentes, y que al margen de la señalada Torre de Castilnovo, se asentaba en el cortijo, los búnkeres, las salinas, etc. En definitiva, elementos constructivos y culturales de gran valor y enormemente desconocidos, pero que junto a la conservación del entorno natural, compondrían una oferta turística singular dentro de la comarca.

 PROPONE:

El reconocimiento del Parque comarcal Río Salado-Castilnovo como Área de Protección Territorial, en la categoría de Espacio de Valor Paisajístico. Esto aseguraría el mantenimiento de esta zona como de suelo no urbanizable de especial protección, y la mantendría al margen de posibles intentos de recalificación y especulación urbanística.

Conil, a 29 de Septiembre de 2009.

     

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