DENUNCIA

 

SRA. DELEGADA DE LA CONSEJERÍA DE CULTURA DE CÁDIZ

 

La Asociación LA LAJA, AMIGOS DEL PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL DE CONIL, comparece y

 

EXPONE:

 

Que, aunque en Conil se está elaborando un PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN Y REFORMA INTERIOR DEL CONJUNTO HISTÓRICO ARTÍSTICO (PEPRICHA), continúan los atentados contra el patrimonio edificado, con el visto bueno de la Delegación de Cultura de Cádiz. Un ejemplo de ello es lo que está ocurriendo con la Casa de la calle José Velarde nº 6, que fuera casa natal del poeta Velarde, que da nombre a la citada calle.

 

Le ponemos en antecedentes: Entre el 26 y el 29 de mayo de 2005 el Ayuntamiento de Conil celebró a bombo y platillo la “Feria del Libro José Velarde”, en homenaje al poeta local, de la segunda mitad del siglo XIX, cuya obra y memoria se reivindican hoy en Conil (el Ayuntamiento está preparando la reedición de su obra, etc). La Feria tuvo lugar en el recinto de la Torre de Guzmán, con exposición y presentación de libros, representaciones teatrales, recitales poéticos, talleres de animación, pasacalles, títeres y otras actividades. Al día siguiente, lunes 30 de mayo, se iniciaron obras ilegales en la casa del Poeta, sin duda una de las más valiosas de nuestro Conjunto Histórico.

Al tener conocimiento de los hechos, ese mismo día 30 por la tarde, La Asociación LA LAJA formuló denuncia ante la Policía Municipal y al día siguiente, 31 de mayo, tras tratar con el Sr. Alcalde sobre el tema, registró denuncia por escrito en el Ayuntamiento, que hubo que reiterar el 9 de junio, ahora por extenso y de modo más argumentado. Al poco tiempo, se pararon las obras –no sabemos si por el inicio del verano o por nuestras denuncias. Recientemente, en el mes de septiembre de 2005, las obras han vuelto a reanudarse y LA LAJA ha vuelto a denunciar, por cuarta vez ante el Ayuntamiento, la destrucción que está sufriendo la casa del Poeta, sin que por el momento hallamos recibido respuesta alguna.

En el Expediente municipal, consultado en la Oficina Técnica del Ayuntamiento de Conil, hemos podido ver que la obra se autorizó el 7 de octubre de 2004, tras informe favorable de la Delegación de Cultura de Cádiz, de fecha 15-julio-2004. La licencia al Proyecto de REHABILITACIÓN DE EDIFICIO CATALOGADO fue concedida por el Ayuntamiento el 7 de octubre de 2004, con seis meses de validez, pero dichas obras no se iniciaron hasta el 30 de mayo de 2005, es decir, fuera de plazo y por tanto sin licencia o con la licencia caducada. Entre las condiciones estipuladas se señala también que debería colocarse cartel en lugar visible, antes del inicio de las obras, donde figurase: Excelentísimo Ayuntamiento de Conil. Nº de Expediente 98/04. Fecha de la Licencia y Arquitecto o Técnico Director: Pedro Sánchez Bermúdez”. Tampoco esto se ha cumplido y hoy, cuatro meses y medio después de su inicio, la obra se realiza con gran secretismo (puerta cerrada) y sin señalización en fachada, como es preceptivo. 

Pasamos a hacer una breve descripción de la vivienda, objeto de la intervención: se trata de una se trata de una interesantísima casa burguesa del siglo XIX, una  “casa-patio típica y bien resuelta”, como el mismo proyecto reconoce, que además aparece protegida en el PGOU de Conil, dentro del Área Histórico-Ambiental, aunque no es de ninguna manera una “edificación señorial, de varios siglos de antigüedad”, como se dice en el proyecto, que reconoce de pasada el alto valor de la edificación, desde distintos puntos de vista, arquitectónico, histórico y etnológico.

 La casa está ubicada sobre un amplio solar de forma rectangular, de más de 200 m2,con más fondo que anchura, y se organiza en tres crujías alrededor de un patio, con otro patio trasero libre en origen, que había sido colmatado recientemente por algunos cuartos de escaso valor, con algún “dormitorio” en la azotea (más bien trastero o altillo). La vivienda seguía siendo por tanto de “una” planta, no de 2 como se dice en el Proyecto. En la primera crujía se sitúa la entrada y, a sus lados, el salón y el dormitorio principal, ambos con interesante rejería de forja a la calle. El patio principal al que se accede desde el zaguán o casapuerta es el elemento organizador de la casa, de dimensiones amplias y forma cuadrada, en torno al cual se sitúan salas y alcobas (con algunas modificaciones de los años 80: dormitorio mayor y baño). En la tercera crujía se sitúan la cocina y un patio trasero en origen, sobre el que se han realizado obras recientes (servicios, dormitorios...), y es la parte sin duda menos interesante, por reciente y mal acabada, de la edificación. Desde dicho patio se accede a la azotea, de cubierta plana y con los característicos pretiles de aproximadamente un metro de altura, prolongación de los muros maestros y con remate almenado.

 

La MEMORIA BÁSICA del Proyecto es una sucesión de despropósitos, que evidencian un gran desconocimiento y desprecio por la arquitectura local. El proyecto falta además reiteradamente a la verdad y propone una intervención muy agresiva con este valioso inmueble, que es patrimonio de Conil:

 1.- Hemos de empezar diciendo que no se trata de un simple Proyecto de Rehabilitación que dice tener por objeto la “mejora, consolidación y redistribución parcial” del inmueble, pues lo que se está realizando es una obra nueva de Reestructuración que plantea una redistribución completa del inmueble, pues pretende sacar de la vivienda unifamiliar primitiva entre medianeras tres viviendas (una vivienda en primera planta y otras dos en planta baja) y un estudio (también en planta baja), con elevación en altura, grave alteración de sus características morfológicas e incremento ilegal de la superficie construida. En el proyecto se dice que se mantendrán las tres crujías, pero nada se dice sobre los acabados interiores (forjados de madera, carpintería, cierros...), que deberían especificarse.

En la Memoria Básica se dice que se actuará principalmente en la parte de la vivienda con escasos valores patrimoniales (patio trasero) y que por tanto se hará sólo un “derribo parcial”, conservando vigas de madera, artesonados, parte de la cimentación, y que no se aumentará ni la edificabilidad, ni el número de plantas, realizándose sólo una redistribución parcial del inmueble. Pero la realidad es muy otra: la primitiva vivienda ha sido convertida en solar, se ha arrancado la viguería y la solería, que se carga en camiones junto con los escombros, y no se han respetado ni las tres crujías.

 2.- En la Memoria se habla de “semi-abandono” del inmueble, cuando  el estado de conservación de la vivienda era  más que aceptable (se alquilaba todos los años en temporada veraniega), aunque la casa merecía, sin duda, restauración y limpieza, eliminando los añadidos de los últimos 20 años. En su terraza, los muros prolongados en “pretiles” de un metro no sugieren ninguna segunda planta, como se dice, con absoluta ignorancia de la arquitectura local. La construcción de una segunda planta se justifica pues en una “revisión” de la obra original (teoría del pretil): ello vendría a completar una obra inacabada, lo cual es manifiestamente falso. La casa era un todo acabado y armónico, únicamente necesitado de restauración. La argumentación se refuerza diciendo que la segunda planta dará “armonía” a la calle manteniendo el “ritmo compositivo” de las dos plantas (teoría del ritmo). Con respecto a la tipología/ morfología la nueva fachada resultante de la intervención se dice que pasará “desapercibida”, lo cual es muy discutible. De la morfología interior, que ya ha sido arrasada, nada se dice.

 3.- La multiplicación de viviendas y la elevación en altura se realiza, se diga lo que se quiera decir, con fines descaradamente mercantiles y especulativos (turismo de temporada), aunque cínicamente se argumente que la actuación sirve también para “activar” el Conjunto Histórico (teoría contributiva), cuando se trata en realidad de la eliminación y sustitución de un elemento singular de la trama urbana, que no hace sino restar valor al Conjunto Histórico, planteando además un incremento de la superficie construida, lo que está expresamente prohibido por Ley.

En síntesis, se trata de un Proyecto muy deficiente y altamente agresivo con esta valiosa edificación, proyecto que además falta reiteradamente a la verdad al hablar de “semi-abandono” del inmueble (para justificar la intervención), de obra “inacabada” (lo que no es más que una estupidez) y de la búsqueda de la armonía (para justificar la construcción de una segunda planta).

Desde LA LAJA, CONSIDERAMOS:

Que un Plan Especial del Conjunto Histórico implica necesariamente una visión “integral” de la ciudad histórica que atañe a los monumentos y a las edificaciones en general (fachadas e interiores), a los espacios públicos, etc. Es por ello que no entendemos que con un Plan Especial en marcha sigan permitiéndose derribos en zonas sensibles del Conjunto Histórico e incluso obras ilegales (como la de la Parroquia de Santa Catalina, que también hemos denunciado recientemente ante la Delegación de Cultura). Todo ello sin contar con las innumerables “pequeñas obras” que, con licencia o sin ella, se siguen produciendo dentro del Conjunto Histórico de Conil. A este respecto sólo pedimos dos cosas a las autoridades: seriedad y coherencia. Ahora que por fin se está elaborando el mencionado PEPRICHA y que aún está por establecerse un CATÁLOGO de edificaciones a conservar no debieran autorizarse intervenciones que supongan más pérdida de patrimonio edificado.

Es una lástima que casas como esta pasen desapercibidas a Cultura, que sólo pone condiciones “fachadistas” ante proyectos tan agresivos como el que nos ocupa. Conviene recordar aquí que en las construcciones valiosas, y esta lo era, no se pueden alterar las características morfológicas de la fachada, pero tampoco las estructuras internas de la edificación. La casa del Poeta Velarde merecía sin duda mejor destino. No sólo por tratarse de un patrimonio sentimental (por ligado a la memoria del Poeta que hoy se reivindica), sino por ser un edificio dotado de importantes valores históricos, arquitectónicos y etnológicos, como el mismo Proyecto reconoce.

En virtud de lo expuesto, LA LAJA SOLICITA:

  1. Que la Delegación de Cultura inspeccione la obra, compruebe los incumplimientos que denunciamos, y adopte en su caso las sanciones que contempla la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.

  2. Que la Delegación de Cultura vuelva a estudiar el Proyecto de Rehabilitación de Edificio Catalogado propuesto y, si procede, en base a lo expuesto, revise el Informe favorable emitido el 15 de julio de 2004, anulando así la licencia de obras municipal y parando las obras, hasta que resuelva sobre el asunto. 
  3. Que cuando corresponda volver a autorizar la continuidad de la obra no se permitan la drástica alteración de la tipología (en la medida de lo que sea posible a estas alturas), ni el incremento de la superficie construida y se cuiden los acabados interiores y exteriores.

En Conil, a 17 de octubre de 2005  

 

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