EL SIGLO DE ORO DE LA PESCA DEL ATÚN

 Antonio Santos García

Historiador y profesor de secundaria

La Chanca de Conil

El siglo XVI es, sin  duda, la época dorada de la pesca del atún. La estadística pesquera conocida, realizada a partir de los Libros de Almadraba de la Casa Ducal de Medina Sidonia, muestra una coincidencia básica en los datos, más allá de cierto baile de números. Las series se inician el año 1525 y concluyen en la segunda mitad del siglo XVIII: el Extracto de atunes de Sarmiento termina en 1756, con un añadido hasta 1763; otro que hemos podido consultar en el Archivo Ducal (A.D.M.S.), prolonga la serie hasta 1768.

 

Tres décadas prodigiosas, de 1540 a 1570

 

Las cifras de mediados del siglo XVI son espectaculares. Tras la crisis pesquera de comienzos de la centuria, las almadrabas se recuperan desde los años 20 y 30, alcanzando durante los años 60, las cifras de pesca más elevadas de toda la historia conocida de las almadrabas. En esta época, Hoefnagel visita la villa y nos deja el único testimonio gráfico de este Conil del Siglo de Oro, a comienzos del reinado de Felipe II.

En el siglo XVI, como en etapas anteriores y posteriores, destacan las almadrabas de Conil y Zahara. En base a los datos del Extracto de atunes de Sarmiento, hemos elaborado un gráfico de capturas que abarca cincuenta años  del XVI (GRÁFICO 1). Las tres décadas centrales del siglo, entre 1540 y 1570, son las de mayor volumen pesca de toda la historia, sin duda, la edad de oro de Conil y Zahara. 

Conviene hacer una precisión sobre el gráfico: en cinco años los datos de Zahara están sumados a Conil en las series de Sarmiento (ver Apéndice), por lo que hemos optado por dividir la pesca  entre ambas almadrabas, dando así mayor coherencia y verosimilitud al gráfico. Los duques de Medina Sidonia tenían otras almadrabas secundarias: Conilejo o Castilnovo, Torre de Hércules y Sancti Petri, pero éstas se armaron pocos años, principalmente a comienzos y a finales del siglo XVI, cuando las de Conil y Zahara no habían alcanzado su apogeo o al iniciar su decadencia. El volumen de capturas de estas almadrabas “menores” es, en todo caso, comparativamente insignificante.

En las series de Sarmiento, no hay cifras de capturas para todos los años. En los cincuenta años que comentamos, la almadraba de Conil tiene datos de 36 temporadas y carece de ellos en 14, por pérdida de los Libros o por no haberse armado; la de Zahara de los Atunes está mejor documentada, 43 temporadas. En el CUADRO 1 hemos sumado los atunes pescados por décadas en Conil y Zahara y dividido el total entre los años con datos, al objeto de obtener los promedios anuales para cada decenio en ambas almadrabas.

CUADRO 1.- CAPTURAS DECENALES ATUNES Y PROMEDIO ANUAL, AÑOS 1530 a 1579

Almadrabas

principales

Años 30

Años 40

Años 50

Años 60

Años 70

Total

Anual

Total

Anual

Total

Anual

Total

Anual

Total

Anual

CONIL

100.069

16.678

283.076

35.385

353.438

50.491

362.764

51.823

184.549

23.069

ZAHARA

128.703

18.386

393.494

43.722

448.930

49.881

577.076

64.120

188.596

20.955

Total

228.772

35.064

676.570

79.107

802.368

100.372

939.840

115.943

373.145

44.024

 

En general, la almadraba de Zahara pescaba más, aunque durante los años 50 y 70 la de Conil obtuvo promedios anuales algo superiores. Los años 60 son la época más gloriosa en ambas, y de manera especial para Zahara, con promedios anuales que superan ampliamente los 60.000 atunes, siendo su mejor temporada el año 1568, con 73.000 piezas.

 

La pesca en su época de apogeo, años 1556 a 1564

 

En diferentes momentos del siglo XVIII, por una u otra razón y en relación con la decadencia que experimentaba la pesquería por entonces, los contadores ducales realizaron certificaciones y extractos de aquella época mítica que fue el siglo XVI, a partir de los Libros de Almadraba. Uno de ellos fue el Extracto de la Pesquería de Atunes, de sus Productos y Gastos entre 1556 y 1563 (CUADRO 2).

El Extracto que comentamos fue realizado con minuciosidad a partir de los libros y papeles de la Contaduría, con anotación del número de folio y libro correspondiente para cada dato y aporta interesantes cifras globales. En Zahara, el quinquenio anotado abarca años consecutivos, 1556-1560, pero “los años de Conil no van seguidos, por falta de libros”, abarcando una etapa más amplia, de 1556 a 1563. En las series de Sarmiento faltan efectivamente los datos de 1557 y 1561, pero sí aparece el número de atunes pescados en 1559: 63.281 piezas, quizás el segundo mejor año del siglo en Conil, tras los 65.312 atunes del año 1556. 

CUADRO 2.- ATUNES, VALOR Y GASTO DE LA ALMADRABA DE CONIL, años 1556 a 1563

 

CONIL, Extracto de la Pesquería de Atunes

          Año 1556

          Año 1558

          Año 1560

          Año 1562

         Año 1563

ATUNES pescados

65.312

57.422

55.589

46.059

52.744

VALORES:

Atunes vendidos en fresco por menor

 

3.220.781

 

3.694.319

 

1.714.187

 

3.541.883

 

2.074.772

Pagado por Mercaderes a cuenta

 

2.810.961

1.641.846

1.677.844

1.765.648

Sal vendida por menudo

103.904

66.206

28.066

143.907

106.301

Barriles y botas por menudo

19.856

19.683

15.946

110.495

12.801

Menudos de atún (se cortan en la Chanca)

6.304

10.047

16.861

 

3.012

Percances de las carretas

 

10.442

 

5.575

 

Más valor de los atunes

 

 

 

484.413

718.691

Vendido a Mercaderes

5.246.785

4.705.897

6.877.492

5.522.461

12.528.517

Total del valor.........

8.597.630

11.317.555

10.294.398

11.486.578

17.209.742

GASTOS:

Salarios de gente de mar y tierra

 

433.711

 

 

 

 

 

 

479.714

A toneleros, por hacer botas y barriles

51.655

 

 

 

 

Por fletes de sal

21.880

 

 

 

127.268

A las saladeras

16.063

 

 

 

 

Gastos ordinarios y harina comprada

251.397

 

 

 

226.092

Gastos de despensa, Capitán y oficiales

23.499

 

 

 

 

Total del gasto.......

987.205

4.518.721

1.279.778

5.311.539

883.074

BALANCE

Quedan libres

 

7.610.424

 

6.798.834

 

9.014.620

 

6.175.039

 

16.376.668

 

Los datos del último año, 1563, coinciden básicamente con los que aporta Araceli Guillaume a partir del Libro de Almadraba de ese año (ver Boletín La Laja nº 7), con dos importantes excepciones en el valor y el gasto total: el primero más reducido (15.160.834 mrs.) y el segundo más crecido (1.432.983 mrs.), que matizan algo a la baja el magnífico balance del año: 13.176.547 mrs. (16.376.668 mrs., según la Certificación del siglo XVIII) (GRÁFICO 2).

El valor de la almadraba de Conil durante el quinquenio que comentamos tiene una clara tendencia al alza. La causa no fue el incremento de la pesca, que sufrió las  lógicas oscilaciones,  sino el aumento de los precios de venta (¿inflación de la segunda mitad del XVI, mayor demanda?...). Lo que “quedaba libre”, es decir, el beneficio de las ventas de atún, sal, barriles... fue enorme en esos años, aunque oscilaba al alza o a la baja dependiendo, lógicamente, de la cantidad de atunes pescados y de la mayor o menor cuantía de los gastos. En todo caso, como señala Araceli Guillaume, es muy difícil hacer un balance económico fidedigno de las almadrabas, pues algunas partidas de gastos, que habría que descontar, no aparecen reseñadas en los Libros, dada la fuerte integración de todo lo que rodeaba a la actividad pesquera en el funcionamiento general del Ducado.

Si comparamos las cifras globales, llama la atención que la rentabilidad de Zahara, con una pesca similar, fue mucho menor a la de Conil en esos años. En el quinquenio que estudiamos, el valor de la pesca en Conil fue 1,4 veces mayor y el gasto 1,8 veces menor que en Zahara, siendo los beneficios 2,6 veces superiores (5.690.209 mrs. de más), según los propios contadores ducales (CUADRO 2).

 

CUADRO 2.-

BALANCE DE LA PESCA, AÑOS 1556 a 1563

 

Media

anual

Atunes

(piezas)

Valor

(mrs.)

Gastos

(mrs.)

Libre

(mrs.)

Conil

55.425

11.781.180

2.586.063

9.195.117

Zahara

55.937

8.174.114

4.669.205

3.504.908

 

En general, los gastos en Zahara fueron superiores en estos años, sin que sepamos la razón, pero ello solo explica parcialmente la enorme diferencia en los beneficios. Ante estos datos, cabría preguntarse: ¿se pagaba igual el atún en ambas almadrabas?; ¿pescó Zahara en dichos años atunes más pequeños?; ¿era más barata de armar la almadraba de Conil, ubicada junto a un núcleo de población, que la de Zahara, situada en despoblado?. Si comparamos solo los tres años en que poseemos datos de ambas almadrabas vemos que, en 1556, cada atún rindió en Conil 131,64 mrs. por 123,27 en Zahara; en 1558, 197,09 en Conil por 166,62 en Zahara; y en 1560, 185,19 en Conil por 146,13 en Zahara. En reales, el atún habría valido en Conil de promedio 15,58 reales por 13,22 en Zahara, aunque -como dice Araceli Guillaume- los precios eran muy fluctuantes a lo largo de la temporada e incluso en cada jornada de pesca. Ciertamente, en los años 1556 y 1560 los gastos de Zahara fueron muy superiores a los de Conil, pero en 1558 ocurrió lo contrario y, sin embargo, la pesca siguió siendo más productiva en Conil.  Dejemos aquí solo apuntada esta interesante cuestión.

Los gastos de Conil sólo se detallan en dos años: 1556 y 1563, destacando los salarios de la Gente de mar y tierra. En 1563 aparecen sólo tres conceptos, suponiendo los salarios más del 54% del gasto (seguramente incluyen los pagos a toneleros, saladeras y sueldos de capitán etc, que en el primer año aparecen desglosados). En 1556, sumados estos gastos (suma que no coincide con el total), supusieron algo más del 53%. Es decir, los salarios, en metálico y especie, suponían algo más de la mitad del gasto total. Los “gastos ordinarios” (que aparecen como “gastos menores” en 1563) representaron en ambas ocasiones en torno a un 25% del total (harina comprada para hacer el pan, y suponemos que redes, embarcaciones o pertrechos diversos...). La sal, finalmente, era comprada por el duque para salar en la Chanca y también venderla a los compradores que acudían. Para los años restantes, los gastos fueron bastante superiores, sobre todo en 1558 y 1562, sin que conozcamos la causa, pues no están especificados en la certificación.

En Conil, los principales compradores de atún eran los grandes mercaderes. En 1556 concurrieron a comprar atún en la almadraba 34 mercaderes, 19 en 1558, 24 en 1560, 18 en 1562 y 30 ó 33 en 1563 según la certificación, es decir, unos 25 cada año como media. Estos aparecen relacionados con su nombre y el valor de su compra, y procedían de lugares muy diversos. En el año 1563, Araceli Guillaume nos hace una detallada relación de los mismos, en la que predominan los mercaderes catalanes y, en menor medida, mallorquines y valencianos. Estos eran los compradores al por mayor, pagando al parecer dos veces, una “a cuenta” (suponemos que antes de la pesquera, como fianza para asegurar la compra) y el resto, la mayor parte, durante la temporada.

Por el contrario, a Zahara acudían menos mercaderes y la mayoría de las ventas aparecen en el concepto de atunes vendidos a pequeños compradores, “por menor”, que adquirían pequeñas partidas que van de uno o dos atunes a más de un centenar, que salaban por su cuenta en pequeñas chancas, independientes de la de la Casa Ducal. Esta partida es la segunda en importancia en Conil.

Los menudos de atún se cortaban en La Chanca por cuenta del Duque y suponen una cantidad comparativamente pequeña. Pero desconocemos la cantidad real de pesca que pasaba por esta gran fábrica. Solo tenemos alguna información del año 1558, cuando se saló en la Chanca un mínimo del 13% de la pesca (unos 7.500 atunes), pero desconocemos si los atunes vendidos a los mercaderes lo eran en fresco o ya salados y embarrilados, o en qué proporción.

 

Una técnica pesquera espectacular

 

No podemos hacernos una idea completa de la pesca en estos años si desconocemos la técnica de la almadraba de tiro, de orígenes remotos. De ella tenemos descripciones literarias del siglo XVI (Pedro de Medina, Agustín de Orozco, Pérez de Messa), del siglo XVII (Suárez de Salazar, fray Jerónimo de la Concepción), del siglo XVIII (Sáñez Reguart, Antonio Ponz) y hasta del siglo XIX (Miravent), pero ninguna de ellas posee un grado de precisión suficiente, comparada con la Explicación de la almadraba de tiro (1765) del A.D.M.S., verdadera joya documental, acompañada además de magníficos dibujos ilustrativos (que ya hemos reproducido en los Boletines nº 3 y nº 7 de La Laja). Verdadera sinfonía, producto del saber acumulado, caracterizada por la rapidez, la precisión y la sincronización de los movimientos.

La maniobra con la almadraba de tiro de Conil se inicia con el cerco de sedales, que podemos sintetizar así: a) los atalayas, ubicados en torres, avistan los atunes que se acercan costeando en grandes cardúmenes y hacen señales con banderolas a los de las barcas; b) las barcas, ubicadas la mayoría en la mar, realizan una primera maniobra de cerco. Ésta se inicia desde la “daza” o “dara”, un anclote en que están apostadas dos de ellas que, siguiendo instrucciones del Atalaya, parten en direcciones contrarias: el Boliche de levante rema hasta tierra y la barca Segunda hacia el mar, rodeando los atunes; c) una vez que éstos van entrando en el cerco, el Boliche de poniente lo cierra, remando desde la playa hacia adentro, hasta cruzarse con la barca Segunda. Entretanto, los barcos Calones realizan maniobras complementarias, resguardando boquetes, estirando o cosiendo las redes, y apaleando el agua con los remos, para impedir que los peces escapen.

Una vez completado el cerco de sedales, si los atalayas ven venir otro “bol” de atunes importante, pueden mandar hacer una bolichada, abriendo de nuevo los sedales hasta que el nuevo golpe de atunes entre en el cerco. Se trata de una maniobra complicada y que debe hacerse con rapidez y pericia, para evitar que los atunes ya cercados puedan escapar.

Concluida la bolichada y rehecho el cerco, se inicia o completa el largado de la cinta, que se cala desde la barca Primera, donde va el Armador mayor. Esta barca sale de tierra por levante, rodeando los sedales y realizando un segundo cerco que asegura la pesca. Concluido éste, la barca segunda y los boliches van recogiendo sus artes, poniéndose en situación de volver a realizar un nuevo lance.

Entretanto, gran número de “ventureros” o “paraleros”, ejecutan desde la playa la operación de tiro, halando de la red por ambos cabos hasta acercar los atunes a la playa. En la orilla del mar y metidos en el agua hasta la cintura, los “cloqueros” enganchan los atunes por la cabeza con sus garfios o cloques hasta sacarlos a tierra. Mientras, otros “paraleros” los cargan en carretas tiradas por bueyes hacia la Chanca, donde serán subastados o pasarán a la fábrica para ser salados y embarrilados.

Fuera del quinquenio comentado, hemos consultado en el Libro de Almadraba del año  1564 el número de boles de la almadraba de Conil, que fueron 122, para una pesca de 49.409 piezas.

Ese año, el primer día de pesca fue el jueves 27 de abril, aunque no se hizo el primer bol hasta el día 30. La temporada duró 50 días hasta el 18 de junio, fecha en que se levantó la almadraba. En dicho año, la media estuvo entre 2,5 y 3 boles por día y, aproximadamente, en unos 370 atunes por cada bol. Pero como señala Araceli Guillaume, en su estudio de la temporada de 1563, las capturas variaban mucho de un día a otro, con jornadas en las que llegaban a pescarse hasta 4.690 atunes con un máximo de 2.745 atunes en un solo bol, como ocurrió el día 7 de mayo de ese año. 

Nosotros, en el GRÁFICO 3, solo hemos  recogido el número de boles o golpes de atunes capturados, que están distribuidos así: hubo 5 días con 6-7 boles,  12 días con 4-5, 14 días con 1-3 y otros 14 sin ninguno, contados a partir del primer día de pesca. Es muy interesante observar el pasaje de los atunes, que alcanza su momento cenital en la segunda quincena del mes de mayo, que es cuando se produce el mayor esfuerzo pesquero de la temporada, con varias jornadas en que llegan a realizarse hasta 6 y 7 boles por día.

Verdaderamente esos días no se paraba en la playa ni en la mar, y el personal que se empleaba en las tareas de la almadraba, sumando los gremios de mar, la gente de playa y el personal de la Chanca podía superar las 2.000 personas. La almadraba de tiro era ciertamente un espectáculo.

 

Documentación y bibliografía 

-ARCHIVO DUCAL DE MEDINA SIDONIA (A.D.M.S.), Leg. 1070: Certificación de los Contadores de la Casa de Medina Sidonia sobre la pesca y su valor, en Conil y Zahara, en el quinquenio iniciado en el año 1556. Madrid, 21 de marzo de 1764.

-A.D.M.S., Leg. 1070: Extracto de los Atunes que según los libros de Almadravas desde el año de 1525 hasta el de 1728, consta haverse pescado, y en adelante. Año 1770.

-A.D.M.S., Leg. 3915, Diario de Almadraba, año 1564.

-A.D.M.S. Leg. 229: Explicación de la Almadraba de Tiro. Año 1765.

-SARMITENTO: “Extracto de los Atunes, según los Libros de Almadrabas de la Casa de Medina Sidonia...” (cit. facsímil en F. López Capont: La faceta pesquera del Padre Sarmiento y su época. Caixa de Pontevedra, 1997)

-GUILLAME-ALONSO, Araceli (2006): “Conil, año 1563: una almadraba espectacular”. Boletín La Laja nº 7, Conil de la Frontera.

-SANTOS GARCÍA, A. (2001): “La Chanca de Conil: almadrabas, industria de salazones y sociedad durante el Antiguo Régimen”. Anuario Janda nº 4, Vejer de la Frontera.

 

 

APÉNDICE:

Extracto de los Atunes, según los Libros de Almadraba de la Casa de Medina Sidonia... ,

Padre Sarmiento (facsímil en F. LÓPEZ CAPONT, 1997)

Boles

en CyZ

Años

Conil

Zahara

Conilejo o

Castilnovo

Hércules o Sancti Petri

TOTAL

 

1530

16.750

15.692

 

 

32.605

 

1531

 

 

 

 

 

 

1532

17.759

12.296

7.350

 

37.405

 

1533

9.077

11.286

10.187

 

30.550

 

1534

35.500

En la de Conil

 

 

35.500

 

1535

21.695

17.122

 

 

38.817

 

1536

34.075

En la de Conil

 

 

34.075

 

1537

 

 

 

 

 

 

1538

 

 

 

 

 

 

1539

 

37.520

 

 

37.520

 

1540

82.074

En la de Conil

 

 

82.074

 

1541

 

40.813

 

 

40.813

 

1542

37.044

53.017

2.419

 

92.470

 

1543

32.016

40.196

 

 

72.212

 

1544

20.424

23.150

 

 

43.574

 

1545

31.777

40.545

 

 

72.322

 

1546

 

 

 

 

 

 

1547

45.522

44.119

 

 

89.641

 

1548

34.665

48.565

 

 

83.230

 

1549

40.591

62.052

 

 

102.643

 

1550

35.052

56.586

 

 

91.638

 

1551

71.606

En la de Conil

 

 

71.606

 

1552

99.111

Idem

 

7.954

107.065

 

1553

 

39.500

 

3.185

42.685

 

1554

 

52.663

 

 

52.663

 

1555

47.012

 

 

 

47.012

 

1556

65.312

57.163

 

 

122.475

 

1557

 

51.823

 

 

51.823

 

1558

57.422

52.730

 

 

110.152

 

1559

63.281

62.107

 

 

125.388

 

1560

55.589

55.864

 

 

111.453

 

1561

 

 

 

 

 

 

1562

46.059

69.043

 

 

115.102

 

1563

52.744

57.954

 

 

110.152

 

1564

49.409

66.014

 

 

115.423

 

1565

 

59.050

 

 

59.050

 

1566

54.749

70.282

 

 

125.031

 

1567

59.184

63.198

 

 

122.382

 

1568

45.030

73.000

 

 

118.030

 

1569

 

62.671

 

 

62.671

149

1570

56.700

58.635

 

 

115.335

56

1571

 

19.608

 

 

19.608

93

1572

12.438

25.446

 

 

37.884

 

1573

 

13.317

 

 

13.317

 

1574

7.955

10.664

 

 

18.599

 

1575

15.679

9.507

3.310

 

28.496

 

1576

27.587

10.333

6.987

 

44.907

 

1577

24.732

24.842

7.015

 

56.589

 

1578

15.594

16.244

5.541

4.433

41.812

 

1579

23.864

 

 

2.122

25.986

NOTA: las sumas de los años 1530, 1542, 1563 y 1574 no coinciden, pero la diferencia es muy pequeña. Desconocemos si el error procede de la pesca en alguna de las almadrabas o del valor conjunto. En este último caso las sumas serían 32.442, 92.480, 110.698 y 18.619 respectivamente.

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