EL PRADO-CASTILNOVO, PARAJE NATURAL

   La Laja

 

Nuestro interés y preocupación por El Prado-Castilnovo no es nuevo. Uno de los objetivos fundacionales de nuestra Asociación fue precisamente la defensa del litoral, y de esta zona en particular. En nuestro Boletín La Laja nº 1 (2002), tras criticar las agresiones que sufre el litoral conileño (Fuente del Gallo, urbanización de Roche o cala Encendida), podía leerse: “incluso las zonas sobre las que más satisfechos nos podemos sentir, como la playa de Castilnovo (desde el río Salado hasta el Conilete), están aún insuficientemente protegidas o expuestas a albur de las necesidades económicas de futuros ayuntamientos que quieran arreglar los problemas de Conil vendiendo nuevas zonas de nuestro patrimonio natural”.

 

Valoración de El Prado-Castilnovo (2003)

 En el Boletín La Laja nº 3 (2003), en un artículo titulado ¿Tienen alma los ladrillos?, nos planteábamos “crear conciencia sobre la importancia de esta zona única, no sólo desde el punto de vista biológico, sino también paisajístico” y animábamos al Ayuntamiento de Conil a incrementar su protección, dada la importante biodiversidad de la zona, “uno de los sitios donde aún ponga huevos de oro la famosa gallina”.

 Conscientes del valor y la fragilidad de la zona, y dentro del programa de Actividades encaminadas a un mejor conocimiento y valoración de nuestro litoral, decidimos invitar al botánico Iñigo Sánchez García, autor de la Flora amenazada del litoral gaditano (2000), a visitar con La Laja la zona, para poder comprobar in situ sus valores. Al día siguiente redactamos una nota de prensa en la que decíamos:

 “a) Sería preciso incrementar la protección de esta zona litoral, entre el río Salado y el arroyo Conilete, hoy insuficientemente protegida, al objeto de evitar desarrollos urbanísticos indeseables, asegurando para los años venideros que no se construyan edificaciones entre la carretera hacia El Palmar y el borde costero; b) Creemos necesario también que el Ayuntamiento solicite a Cultura una restauración de la torre de Castilnovo y la excavación arqueológica de sus ruinas, lo que contribuiría a la conservación y el rescate de nuestro patrimonio histórico, y a poner en valor esta zona privilegiada de nuestro litoral”. 

Iñigo Sánchez García redactó para nuestro Boletín el artículo Los valores naturales de El Prado, donde se daba por vez primera argumentación científica de los valores de la zona.

 En este mismo Boletín nº 4, La Laja solicitaba al Ayuntamiento una política más activa de conservación y puesta en valor, pidiendo: a) vigilancia y limpieza; b) señalización (paneles que informasen al paseante o al bañista sobre sus valores); y c) la instalación de pivotes en el puente sobre el río Salado para evitar el paso de motos de dos o cuatro ruedas. 

 Denuncia de la especulación urbanística (2004)

 

Al iniciarse el verano de 2004, LA LAJA denunció la especulación urbanística que se preparaba para El Prado-Castilnovo, e inició una recogida de firmas para concienciar a la opinión pública sobre la necesidad de incrementar su protección.

 La iniciativa de la recogida de firmas molestó mucho al Ayuntamiento, pues logró desde el primer momento poner el asunto sobre la mesa y colocar El Prado-Castilnovo en la primera plana de la actualidad local. El Ayuntamiento se vio obligado a pronunciarse sobre un tema “dormido”, igual que los distintos grupos políticos, y lo hizo en la dirección adecuada: “El Prado  está protegido y seguirá estando protegido le pese a quien le pese y lo dude quien lo dude” (Antonio Roldan), es decir, a pesar del PSOE local y aunque lo dude La Laja.

 Los posicionamientos de la Oposición quedaron también desvelados: todos quieren construir El Prado, donde dicen ver (¡qué miopía!) el desarrollo futuro de Conil. El Alcalde se limitaba a decir que El Prado-Castilnovo estaba calificado como zona de Protección Especial en el PGOU y que, mientras él estuviese en el cargo, allí “no se pone un ladrillo”.

 Pero los avales personales no son garantía de protección. El Prado-Castilnovo fue declarado Complejo Litoral de Interés Ambiental y Espacio de protección cautelar (figuras hoy “muertas” y no vinculantes) por el Plan Especial del Medio Físico y Catálogo de la Provincia de Cádiz, y calificado ciertamente como no urbanizable en el PGOU de Conil. Pero el PGOU era y es susceptible de modificación puntual. Es decir, la protección de esta zona privilegiada de nuestro litoral sigue siendo insuficiente, como ha terminado reconociendo el propio Ayuntamiento.

 Con actitud colaboradora y abierta, La Laja y el Ayuntamiento se reunieron para tratar sobre el asunto. Con el aval de las 11.000 firmas recogidas en defensa la zona, pedimos una figura de protección mayor para este paraje y su inclusión en la Red Natura 2000, y el Ayuntamiento se comprometió a trabajar en esta dirección encargando  a la Diputación de Cádiz un Estudio sobre los valores naturales del Prado-Castilnovo.

Hacia una mayor protección de la zona (2005)

 A partir de entonces La Laja y un equipo de investigadores de la Diputación gaditana, se ponen a trabajar, independientemente. En mayo de 2005 se publica el Boletín La Laja nº 5, con un artículo colectivo titulado El Prado-Castilnovo, razones para su conservación. Dicho artículo concluye con unas propuestas de actuación: inclusión en la Red Natura 2000, establecimiento de usos limitados y adecuada señalización, y se vuelve a ofrecer colaboración al Ayuntamiento. El artículo incluía una reproducción a doble página de una acuarela de Gabriel de la Riva, con 42 aves de la campiña costera de Conil, que fue también el cartel de las II Jornadas de Conservación del Patrimonio Natural y Cultural de La Janda.  

Coincidiendo con estos actos, el 27 de mayo fue aprobada por el pleno del Ayuntamiento, sólo con los votos de IU (9 contra 8) la PROPUESTA PARA LA DECLARACIÓN DEL ENTORNO DE EL PRADO-CASTILNOVO COMO PARAJE NATURAL, en base al  Estudio realizado por la Diputación de Cádiz, en cuya bibliografía se recogen varios artículos del Boletín La Laja, argumentando los valores de la zona. En dicho acto el Ayuntamiento propuso asimismo que la zona fuera incluida en la Red Natura 2000 europea, al igual que lo está ya el río Salado de Conil y Los Pinares de Roche como Lugares de Interés Comunitario (LIC)

Tras la decisión plenaria de 27 de mayo ofrecimos al Ayuntamiento las 11.000 firmas recogidas en apoyo de su propuesta e hicimos entrega formal de las mismas en julio de 2005, en la Diputación de Cádiz, en una rueda de prensa conjunta que dieron el Ayuntamiento, Ecologistas en Acción (a quienes el Ayuntamiento había pedido apoyo) y La Laja (que acudió al acto a propuesta de Ecologistas, ya que el Alcalde no se dignó en invitarnos). Por estas fechas se produjeron las desafortunadas declaraciones del parlamentario andaluz José Luis Blanco a la prensa (22 julio) en las que descartaba un aumento de la protección de El Prado.

 Tras conocer por la prensa del inminente inicio de construcción de un gran complejo hotelero en Malcucaña (Vejer), terrenos colindantes con El Prado, La Laja denunció en nota de prensa (14 octubre) lo que considera la primera agresión al Paraje. Aunque nuestra Asociación tiene un ámbito local no podía permanecer impasible ante esta nueva agresión a un Patrimonio Natural compartido. Por contra, aplaudimos el reciente pronunciamiento, ampliamente mayoritario de la corporación conileña, en favor de la ampliación a 200 metros de la Zona de Servidumbre de Protección en Castilnovo, a propuesta del Ministerio de Medio Ambiente. 

Pocos días después (22 octubre), tuvo lugar una reunión entre el Alcalde de Conil y la Consejera de Medio Ambiente para tratar, entre otros temas, sobre El Prado-Castilnovo. La Consejera se mostró contraria a la declaración del Paraje Natural argumentando lo estricto de la medida jurídica propuesta, su complicada tramitación y la división de opiniones a nivel local. Y propuso que Castilnovo se acogiera a la figura intermedia de Parque Periurbano, y la creación de una Mesa de Trabajo impulsada desde la Delegación Provincial de Medio Ambiente en la que se escuchará a los propietarios de los terrenos, a la Diputación Provincial y al Ayuntamiento. El Alcalde conileño pareció aceptar esto último al afirmar que aportarían a dicha Mesa su posición a favor de la permeabilidad litoral y las 11.000 firmas recogidas por La Laja (sin nombrarnos). Y expresaba su extrañeza ante la posición de la Junta.

Entonces, Ecologistas en Acción toma la iniciativa. En nota de prensa se lamentaba de la inexplicable actitud contraria a la protección de un espacio natural por parte de la Junta, cuando se trata de una petición de un Pleno municipal, lo que constituía una novedad digna de ser tomada en cuenta. El grupo conservacionista elevó carta al Ministerio de Medio Ambiente, solicitando la compra de este espacio natural por el Estado, dentro de la política de recuperación de espacios litorales que ha planteado la ministra Cristina Narbona. El Alcalde de Conil se sumó a esta iniciativa enviando por su parte otra carta a la ministra, en similares términos, con la idea de “blindar” Castilnovo. Ante la situación creada, la Junta ha iniciado una marcha atrás en sus posiciones iniciales, declarando: "está claro que Castilnovo se tiene que incorporar a la red de espacios protegidos de la Junta", y afirmó que su figura concreta de protección se determinará a fines de 2006, tras los estudios técnicos pertinentes.

En este contexto,  el 18 de diciembre de 2005, La Laja convocaba a los grupos conservacionistas gaditanos, asociaciones y vecinos de la Janda Litoral a una concentración en Malcucaña (El Palmar, Vejer) CONTRA LA SATURACIÓN HOTELERA DEL LITORAL, que fue un éxito por la numerosa asistencia. 

Entretanto, el Ayuntamiento de Conil ha seguido trabajando con grupos conservacionistas de la provincia (Ecologistas y Agaden) y negando cualquier protagonismo a La Laja. Este “ninguneo” nos parece incomprensible ante una Asociación de Conil que fue la que lanzó la voz de alarma sobre las operaciones especulativas en marcha y que ha aportado firmas y muchas razones en defensa de la conservación íntegra del Paraje, además de colaborar en el diseño de los paneles del Paseo litoral entre Conil y el Cabo Trafalgar, que inicia precisamente su recorrido en El Prado-Castilnovo.

Panel explicativo de los valores de El Prado, en el paseo litoral entre Conil y el cabo Trafalgar

El año 2006 puede ser decisivo para el futuro de El Prado-Castilnovo. Sabemos que existe interés por parte del Estado en la adquisición de espacios naturales en nuestra provincia, con la finalidad de preservarlos de la especulación urbanística. Pero es preciso que el Ayuntamiento se implique más en su propuesta de protección y la defienda con convicción y con razones. La Laja vuelve a ofrecer su colaboración en este tema.

Diferencias entre Paraje Natural y Parque Periurbano

 Estas figuras de protección fueron definidas por la Ley 2/1989, de 18 de julio, conocida como Ley inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, que completaba las medidas establecidas por la Ley Estatal 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.

La primera Ley indica en su Artículo 2 lo siguiente:                

1. Además de las figuras establecidas en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, se establecen los siguientes regímenes de protección en Andalucía:

- Parajes Naturales.

- Parques Periurbanos.

- Reservas Naturales Concertadas.

- Zonas de Importancia Comunitaria

 a) Son Parajes Naturales aquellos espacios que se declaren como tales por Ley del Parlamento de Andalucía, en atención a las excepcionales exigencias cualificadoras de sus singulares valores, y con la finalidad de atender a la conservación de su flora, fauna, constitución geomorfológica, especial belleza u otros componentes de muy destacado rango natural.

La declaración de un Paraje Natural llevará aparejada su inclusión en el Inventario.

 b) Se entiende por Parques Periurbanos aquellos espacios naturales situados en las proximidades de un núcleo urbano, hayan sido o no creados por el hombre, que sean declarados como tales con el fin de adecuar su utilización a las necesidades recreativas de las poblaciones en función de las cuales se declara.

 Los Parques Periurbanos se declararán mediante Orden de la Consejería competente en materia de medio ambiente, de oficio o a instancia de los Ayuntamientos correspondientes, oído el Consejo Provincial de Medio Ambiente, Forestal y de Caza. La declaración conllevará la inclusión de los mismos en el Inventario.

 Como se ve, un Paraje Natural es un área natural de ámbito reducido (sobre todo si se le compara con un Parque Natural), con excepcionales valores que merecen una protección especial. Se permiten actividades de uso público compatible con su preservación. La declaración de un espacio como Paraje Natural se hace por Ley del Parlamento de Andalucía.

Actualmente existen 32 Parajes declarados en Andalucía. Solo siete se encuentran en la provincia de Cádiz, y son: Reculaje del Pantano de Bornos, Cola del pantano de Arcos, Estuario del río Guadiaro, Isla del Trocadero, Marismas de Sancti Petri, Marismas del Palmones y Playa de Los Lances.

 En cambio la figura de Parque Periurbano tiene un mayor carácter de espacio natural ordenado y adaptado al uso recreativo de la población junto a la que se encuentre, ya que según la Ley, se hallan en las proximidades de los núcleos urbanos. La declaración de un espacio como Parque Periurbano se hace por Orden de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Hay 21 Parques Periurbanos en Andalucía, de los que sólo 3 se encuentran en  Cádiz, en los términos municipales de Jerez, Sanlúcar y Chiclana.

 Lo permitido en un Paraje natural es más restrictivo que lo permitido en un Parque Periurbano, y así la citada Ley Inventario de Andalucía vuelve a decir en su artículo 10:

 1. Las actividades tradicionales que se realicen en los Parajes Naturales, podrán continuar ejerciéndose en los términos que reglamentariamente se establezca, siempre que aquéllas no pongan en peligro los valores naturales objeto de protección.

 2. Toda otra actuación en el interior de los Parajes Naturales deberá ser autorizada por la Agencia de Medio Ambiente, quien, previa presentación por su promotor del oportuno estudio de impacto ambiental, la otorgará cuando aquélla no ponga en peligro los valores protegidos.

14. El aprovechamiento de los recursos naturales de los Parques Periurbanos requerirá previa autorización de la Agencia de Medio Ambiente, que la otorgará siempre que sea compatible con la función recreativa de éstos y con su régimen de protección.

Por último, la Ley Inventario es tajante en relación a los Parajes Naturales indicando en su art. 15.1 que Los terrenos de las Reservas Naturales y Parajes Naturales, quedan clasificados a todos los efectos como suelo no urbanizable objeto de protección especial., cosa que no ordena tan claramente para los Parques Periurbanos.

En definitiva, las diferencias se concretan en los siguientes puntos:

1.- En la figura de Paraje Natural prima la conservación por interés natural de cualquier tipo. En la de Parque Periurbano la adecuación para usos recreativos  compatibles con la conservación

2.- El Paraje Natural se ha de aprobar después de discusión parlamentaria y mediante una Ley. El Parque Periurbano lo aprueba sólo la Consejería de Medio Ambiente mediante una Orden.

3.- Las actuaciones permitidas por la Consejería de Medio Ambiente en un Paraje Natural necesitan Estudio de Impacto Ambiental. En un Parque Periurbano, no.

 

La Laja, se manifiesta claramente por que Castilnovo sea declarado Paraje Natural, porque pensamos que se protegen mejor sus valores ambientales y paisajísticos, porque se asegura, a todos los efectos, el que permanezca como no urbanizable, y porque se merece el conocimiento, valoración y aprobación de todos los grupos políticos representados en el parlamento de Andalucía.

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