EL DESLINDE PARCIAL DEL MONTE PÚBLICO DE ROCHE

Reflexiones sobre lo público y la conservación

  La Laja

En nota de prensa de 3 de marzo de 2005 LA LAJA se felicitaba por el Deslinde del Monte Público de la Dehesa de Roche que está realizando la Consejería de Medio Ambiente a petición del Ayuntamiento de Conil. El deslinde ya había sido solicitado por LA LAJA, en Boletines y otros escritos. Hacíamos la salvedad de que dicho deslinde debería llevase a cabo con rigor, transparencia, etc., para poder conocer lo que es propiedad particular y lo que por ser común nos pertenece a todos. 

Pero hemos tenido conocimiento del tipo de deslinde que se está realizando: lo que se ha solicitado a los técnicos forestales es un deslinde “parcial” del Monte Público. No se trata de deslindar una parte (como literalmente parece indicar) sino de deslindar lo que alguien estima que se va a conservar sin complicaciones y sin “molestar” a nadie. Ese alguien nos parece que debe encontrarse entre responsables municipales y responsables de Medio Ambiente, y pensamos que lo que se está haciendo es una inaceptable renuncia al mantenimiento del carácter público de un espacio rústico y forestal, no urbanizable, que es de todos los conileños.

Históricamente, los usos comunales de montes y baldíos no supusieron usurpación de suelo, aunque ciertamente se produjeran en algunos momentos roturaciones arbitrarias o repartos de tierras... para cultivo. Hoy el Monte Público se reparcela y se vende en promociones o se construye en él para alquilar, a buen precio por cierto, y a veces para vivir.

El Monte Público de Utilidad Pública de Roche, delimitado con trazo blanco, y las manchas de pinar de su interior, en color oscuro

  De todo hay en la viña del señor. Pero, ¿tienen derecho los “enclavados” en el Monte Público a negociar con “sus” tierras como les venga en gana? La construcción ilegal en el Monte Público es especialmente hiriente y lamentable. Lo que ocurre aquí, en el Sur, el sur del sur, no ocurre en otras partes de Europa. Quizá en Sicilia o en Albania... La Ley deja muy claro el tema: el reconocimiento de los “enclavados” exige tiempo, posesión pacífica... ¿Hay expedientes abiertos? ¿Se van a mirar? ¿No piensan hacer nada nuestros gobernantes por salvar la mayor parte posible del monte público?: este deslinde, de mínimos, nos demuestra que no.

Ya lo explicamos en nuestro Boletín nº 4: la Dehesa de Roche fue la única dehesa comunal que no se desamortizó, es decir, que no se vendió o privatizó, a mediados del siglo XIX. A finales de dicha centuria el Ayuntamiento comenzó a replantarla de pinos, para sacarle mayor rendimiento económico, pero siguió conservando sus usos comunales. En 1897 se incluyó en el catálogo de Montes de la provincia de Cádiz. Durante la primera mitad del siglo XX, su extensión fue disminuyendo, principalmente debido a la creación en su parte más oriental de la Colonia Agrícola del Barrio Nuevo (1925) y por el reparto de Las Parcelas (1949), en su zona norte. En 1963 se segregaron nuevos terrenos de la Dehesa, para lo que sería la Urbanización de Roche y los terrenos de ROSAM.

En la actualidad, el Monte Público posee unas 1.000 Has catalogadas de Utilidad Pública pero con el deslinde “parcial” en curso se va a renunciar a más de la mitad de dicho territorio. 

Cabría preguntarse, ¿y esta merma de lo público por qué y para qué?. ¿Sólo para asegurarse votos en las próximas elecciones...? ¿Dónde está la Oposición? El resultado de esta “política” es que Roche, el “pulmón” de Conil, desaparece. Tras el deslinde nos van a quedar sólo unas 400 Has, principalmente la zona que hoy aparece arbolada de pinar. ¿Son tan “torpes” nuestros políticos que confunden pinar y monte? Se acepta y permite a todos los “enclavados”, sin más distingos. Este ha sido el criterio, para no tener complicaciones... Esta manera de “regalar” y “privatizar” algo que es de todos nos parece inaceptable, sobre todo, si pensamos que es un ayuntamiento con una mayoría absoluta de Izquierda Unida quien lo hace. ¿Estará empezando la “revolución comunista”?

Recientemente, el domingo de Resurrección, el Ayuntamiento de Conil se sumó a la manifestación que organizaron las asociaciones del campo en Defensa de los pinares de Roche. En la concentración se comentó la ausencia de LA LAJA y de los ecologistas y por ello queremos hacer unas puntualizaciones:

 1.- Ante todo felicitamos a los convocantes y participantes por lo que la manifestación supuso de mayor concienciación ciudadana en defensa de este innegable patrimonio natural.

 2.- Consideramos que la reivindicación prioritaria en “el Pinar” ha de suponer la conservación de su integridad territorial, para lo que se hace imprescindible realizar un deslinde total, que incluya todo lo catalogado como Monte Público, estudiándose posteriormente la situación legal en la que se encuentren sus cuantiosos y diversos enclavados. Además de esto, es necesario combatir las amenazas que acechan al Monte Público, que son las siguientes: 

· La existencia en su interior de construcciones ilegales que, además de serlo, usurpan Monte Público y de Utilidad Pública.

· El hormigonado y encauzado previsto para el río Roche  que puede llevar a su desaparición como río vivo y con endemismos valiosos.

· La profusión de caminos rurales asfaltados que van dando al pinar más aspecto de zona residencial que de zona forestal.

· La abundancia de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) y escombros en los bordes de los caminos.

· La falta de respeto de los ciudadanos por las inversiones públicas, sobre todo por el mobiliario recreativo.

· Que no se lleven a cabo tratamientos selvícolas apropiados, con realización de limpiezas y entresacas en los meses idóneos, con continuidad y alternancia.

Todas estas amenazas no fueron motivo de reivindicación por parte de los manifestantes y LA LAJA no entendió el sentido de esta convocatoria.

3.- La limpieza del monte de RSU y escombros es importante y depende de los ciudadanos que  transitan por sus carreteras, y a esto tanto el Ayuntamiento como las asociaciones tienen mucho que decir. LA LAJA no ve bien  la suciedad del monte, pero ésta no supone “ni una mota de polvo” en relación con las toneladas y toneladas de residuos y escombros que encontramos en diversas carreteras de entrada y salida de Conil (carretera del Pradillo, carril de Algarrobillos o traseras del Polígono Industrial de La Lobita, por citar algunos ejemplos). Nuestra Asociación pide a todos un poco de seriedad y coherencia, para evitar escombros y vertidos, y exige al Ayuntamiento que aplique de una vez  la Ordenanza Medioambiental de 2000 y sancione a sus infractores.  

Traseras de la Cooperativa Agrícola

Pero ya lo sabemos: nuestros gobernantes no quieren tener problemas ni perder votos... y renuncian a sus competencias y a la defensa del patrimonio público en aras de la ¿concordia?. ¡Bendita sea!. Ah!, y sigan ustedes manifestándose por la limpieza del Pinar. Una pregunta: ¿Piensan hacer algo con las obras ilegales que proliferan en su interior? 

Grandes movimientos de tierras en La Lobita y Arroyo Olvera; al fondo, la Dehesa de la Villa

Casas en construcción en el Monte Público de la Dehesa de Roche

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