EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE "LA FONTANILLA"

y las bandas de cazadores-recolectores en el Suroeste de la Península Ibérica

 Vicente Castañeda Fernández

 Universidad de Cádiz. Área de Prehistoria

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y MEDIO NATURAL

    El sitio de La Fontanilla se localiza a unos 500 m al noreste del casco urbano de Conil de la Frontera, y aproximadamente a unos 100 m de la actual línea de costa gaditana. Este terreno, utilizado tradicionalmente como un área dedicada a la práctica del “motocross” (1), se encuentra actualmente en fase de urbanización y construcción de edificios de nueva planta.  

   La Fontanilla está relacionado probablemente con una zona de hábitat asociada a las bandas de cazadores-recolectores. Antropológicamente está vinculada al Homo sapiens sapiens y tradicionalmente se relaciona al tecnocomplejo Solutrense (22.000-17.000 BP) dentro del denominado Paleolítico Superior. 

   El territorio y el medio natural que conocieron estas sociedades en La Fontanilla a finales del Pleistoceno fue muy distinto al actual, aunque siempre dominado por unas condiciones climáticas templadas frente a las temperaturas extremas de la Europa norpirenaica (Ruiz Bustos, 1991). 

Vista general del sitio arqueológico de La Fontanilla (Conilsol)

   Este hecho podemos inferirlo en Andalucía gracias a la documentación proporcionada por las manifestaciones simbólicas (pictóricas y grabadas) existente en diferentes cavidades y la fauna, donde no se ha constatado ningún tipo de “fauna fría”, sino al contrario, una fauna dominada por los cérvidos, cápridos y équidos, entre otros. Sin embargo, no queremos rechazar la influencia que ejercerían las pulsaciones frías de la última glaciación, que producirían en el Sur de la Península Ibérica los fenómenos glaciares más meridionales de toda Europa, en zonas concretas de Sierra Nevada o la Serranía de Ronda. 

(1) El descubrimiento del yacimiento de La Fontanilla tuvo lugar dentro de los trabajos de prospección arqueológica superficial desarrollados en el proyecto de investigación titulado La ocupación prehistórica de la campiña litoral y banda atlántica de Cádiz, autorizado y subvencionado por la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, y con la responsabilidad del Dr. José Ramos Muñoz.

APROXIMACIÓN A LAS SOCIEDADES DE CAZADORES-RECOLECTORES 

   Este tipo de sociedades, que se encuentran incluidas en la etapa más larga de la Humanidad, se caracterizan por presentar un tipo de organización social denominada banda y una subsistencia basada en la caza y en la recolección, ya que desconocen las técnicas de producción de alimentos (Bate, 1986).

   Para poder desarrollar los trabajos vinculados a la depredación (caza y recolección) y otros relacionados con la vida cotidiana (trabajo de las pieles, elaboración de manufacturas en madera, preparación de los alimentos...), estas sociedades fabrican sus propias herramientas de trabajo utilizando las materias primas que existen en el entorno inmediato, que en general se corresponden con la madera, el hueso o la roca. Los problemas de conservación han hecho que hasta nosotros lleguen de una forma mayoritaria tan sólo las herramientas fabricadas en roca, tal como se comprueba en el yacimiento de La Fontanilla.

   El tipo de subsistencia practicada por este tipo de sociedades hacen necesario que acudan a la movilidad, y en definitiva al nomadismo, con la finalidad de alcanzar un máximo aprovechamiento de los recursos alimenticios existentes en los diferentes medios naturales. Este nomadismo, practicado de una forma estacional, ha permitido comprobar como en el Sur de la Península Ibérica durante las estaciones templadas (primavera y verano) se habitaban las zonas de sierra, mientras que durante las frías (otoño e invierno) los valles.

   La frecuentación estacional del territorio por medio del nomadismo, permite plantear sobre los mismos una verdadera territorialidad, donde se ordena y utiliza ese espacio atendiendo a los intereses que la sociedad cazadora-recolectora presenta.

No existe una propiedad efectiva sobre dichos territorios, ni tampoco sobre los recursos naturales que produce (alimentos, materias primas,...), siendo controlados ambos por posesión consensuada o apropiación estacional (Arteaga, Ramos y Roos, 1998; Ramos, Espejo y Cantalejo, 1998).

Igualmente, este tipo de sociedades, que presentan una subsistencia basada en la caza y la recolección, se caracterizan por tener una economía estructuralmente muy precaria, con unas variaciones importantes. Esta circunstancia es debido a (Bate, 1986): 

  • Desconocen las técnicas de producción de alimentos (agricultura y ganadería).

  • Son sociedades que no sobreexplotan el medio natural, sino que tan sólo cogen de la naturaleza aquello que necesitan para subsistir, ya que no presentan técnicas de almacenamiento.

  • El tiempo transcurrido entre los trabajos de caza y recolección, y el consumo de esos alimentos es ínfimo, ya sea por el desconocimiento de las técnicas de conservación de alimentos o bien por imposición social. 

   Para solventar las deficiencias provocadas por una economía estructuralmente tan precaria se desarrolla la reciprocidad, como un sistema de complementación económica y solidaridad social, basada en el derecho y obligación institucional de dar y recibir (Bate, 1986).

   Otra de las facetas desarrolladas por este tipo de sociedades se corresponde con el mundo ideológico, llegando hasta nosotros restos materiales tales como las manifestaciones pictóricas y grabadas documentadas en cavidades y al aire libre, el enterramiento y el consiguiente ritual, los “adornos personales” identificativos de la pertenencia grupal (collares, colgantes,...), entre otras. 

 

 EXPLICACIÓN DEL YACIMIENTO Y CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA  

 Los restos arqueológicos localizados en La Fontanilla se sitúan sobre una gran extensión, documentándose de una forma exclusiva productos realizados en roca. Éstos alcanzan un total de 6.749 objetos tallados (Ramos, Castañeda y Gracia, 1997).

   Las características de los productos arqueológicos localizados permiten plantear como hipótesis la identificación del yacimiento de La Fontanilla como una lugar de hábitat, relacionado en este tipo de sociedades como campamento. Aquí, no solamente se realizaron actividades vinculadas a la vida cotidiana (trabajo de las pieles, preparación de los alimentos para el consumo,...), sino también la fabricación y reparación de las herramientas de trabajo, tal como se constata arqueológicamente ante la presencia de todo el proceso de talla relacionado con estas actividades.

   El estudio de las herramientas de trabajo localizadas en La Fontanilla nos aproxima a los trabajos desarrollados por estas sociedades, tales como los relacionados con la elaboración de herramientas, trabajos de recolección, caza, tal como se constata con las diferentes puntas foliáceas localizadas, entre otras.                                                  

   La aparición y desarrollo en estos momentos de las puntas foliáceas debemos relacionarla con la invención del arco y la flecha. Sin duda, esta nueva herramienta revolucionó las técnicas de caza, ya que desde una distancia más o menos cómoda se podía abatir un animal.

   Pero el yacimiento de La Fontanilla no puede ser explicado de una forma aislada e independiente de su contexto territorial e histórico, debiendo ser enmarcado en el proceso histórico que acontece en el Suroeste de la Península Ibérica a finales del Pleistoceno. Más, cuando estamos hablando de sociedades que emplean el nomadismo para frecuentar de una forma cíclica los diferentes medios naturales existentes en un territorio (Castañeda, 2000, 2002).

 

Proceso  técnico de trabajo para la realización de herramientas de trabajo en el sitio de La Fontanilla (Conil de la Frontera, Cádiz)

 

   La ocupación estacional del territorio puede explicarse a partir de los denominados sitios de agregación (Conkey, 1980; Utrilla, 1994). ¿Qué son los sitios de agregación?. Son lugares, localizados en cuevas o al aire libre, frecuentados estacionalmente por bandas de cazadores-recolectores procedentes de distintos territorios y medios naturales. Los lugares de agregación deben relacionarse con intensas actividades sociales, posibilitando la exogamia para la regulación biológica del grupo, la transmisión de conocimientos, la práctica de distintos ritos de iniciación y ceremonias de “alianzas”, actividades de reciprocidad cooperativa, entre otras (Arteaga, Ramos y Roos, 1998; Bate, 1986; Cantalejo, 1995; Ramos, Espejo y Cantalejo, 1998). 

   Los sitios de agregación han sido identificados en el Sur de la Península Ibérica a partir de cavidades tales como la de Pileta (Benaoján, Málaga), Ardales (Ardales, Málaga) e incluso Nerja (Nerja, Málaga). Todas estas cavidades presentan una serie de características que las convierten en idóneas para ser identificadas como sitios de agregación, tales como una perfecta comunicación con diferentes medios naturales, una altitud media relativamente baja para evitar las rigurosidades climáticas, son cavidades de grandes dimensiones, una ocupación temporal amplia, unos paneles con pinturas y grabados perfectamente estructurados y sin ningún tipo de carácter aleatorio, entre otras.  

Herramientas de trabajo: raspadores y láminas con borde abatido

Herramientas de trabajo: puntas foliáceas 

   Una vez desarrolladas estas actividades, los grupos agregados o bandas ampliadas reunidos en estos sitios de agregación, se dividen y se dispersan por las latitudes bajas para llevar a cabo trabajos de apropiación, generalmente durante las estaciones con un clima más riguroso. 

   Para explicar la articulación del territorio en el Suroeste de la Península Ibérica a finales del Pleistoceno, y en concreto para comprender la contextualización histórica del yacimiento de La Fontanilla, tendríamos que partir, como ya hemos comentado, de la cueva de la Pileta (Benaoján, Málaga)(Cantalejo, 1995), relacionada a grandes rasgos con la Subbética occidental y los valles de la actual provincia de Cádiz. Así, esta cavidad se encuentra perfectamente comunicada con los valles y la costa atlántico-mediterránea a través de diferentes pasos naturales, tales como el río Guadalete, que la relaciona con la costa atlántica gaditana, y el río Guadiaro, que lo comunica con el Campo de Gibraltar.

Modelo ideal sobre la frecuentación del territorio por bandas de cazadores-recolectores

    En este territorio, junto a este sitio de agregación, nos encontramos fundamentalmente con tres tipos de lugares atendiendo a las actividades y trabajos desarrollados en cada uno de ellos (Castañeda, 2002):

  •  Vinculación simbólica (pequeñas cavidades o abrigos con escasas manifestaciones simbólicas, ya sean pictóricas o grabadas, y con un importante carácter monotemático). Aquí, podría citarse la cueva de las Motillas (Jerez de la Frontera, Cádiz), el Tajo de las Figuras (Benalup, Cádiz) o la cueva del Moro (Tarifa, Cádiz)(Bergmanm, 1996; Cantalejo, 1995).

  • Trabajos de apropiación (altos de caza, cazaderos). Podemos destacar la cueva de Higueral de Motilla (Jerez de la Frontera, Cádiz), la cueva de Higueral de Sierra Valleja (Arcos de la Frontera, Cádiz)(Cáceres, 2003; Giles, et al., 1998).

  • Vida cotidiana (campamentos). Como hipótesis de trabajo podría plantearse el sitio de La Fontanilla (Conil de la Frontera, Cádiz).

   Esta circunstancia nos confirma como estas sociedades dejan sobre sus territorios frecuentados no solamente lugares relacionados con la apropiación (caza, extracción de materias primas,...), sino también los vinculados con las zonas de hábitat y sitios con símbolos expresos de su identificación social con tales territorios de determinadas bandas (Arteaga, Ramos y Roos, 1998).

   Por todo ello, el yacimiento de La Fontanilla puede ser considerado por sus características de gran importancia para la explicación histórica de este tipo de sociedades en el Sur de la Península Ibérica. Así, una vez acometida la fase de prospección superficial, sería necesaria la pertinente excavación arqueológica, ya sea por vía de urgencia o sistemática, que nos permitiera contrastar las hipótesis de trabajo planteadas y profundizar en aspectos concretos relacionados con los estudios sedimentológicos, de dataciones absolutas, arqueobotánica, arqueozoología, entre otras. Todo ello con la finalidad de acercarnos a la forma de vida de estas sociedades, que como historiadores que somos es a lo que debemos aspirar.

 BIBLIOGRAFÍA

 ARTEAGA, O., RAMOS, J., y ROOS, A.M., 1998: “La Peña de la Grieta (Porcuna, Jaén). Una nueva visión de los cazadores-recolectores del mediodía atlántico-mediterráneo desde la perspectiva de sus modos de vida y de trabajo en la cuenca del Guadalquivir”. En SANCHIDRIÁN, J.L., y SIMÓN, M.D., eds.: Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía. 75-109. Patronato de la Cueva de Nerja. Málaga.

BATE, L.F., 1986: “El modo de producción cazador-recolector, o la economía del salvajismo”. Boletín de Antropología Americana 13. México.

BERGMANN, L., 1996: “Los grabados paleolíticos de la cueva del Moro (Tarifa, Cádiz). El arte rupestre del Paleolítico más meridional de Europa”. Almoraima 16: 9-26. Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar.

CÁCERES, I., 2003: “La transición de las sociedades cazadoras-recolectoras a pastoras-agricultoras en el mediodía peninsular a través de los restos óseos. Los modos de vida y de trabajo de las sociedades cazadoras y productoras”. BAR International Series 1194.  

CANTALEJO, P., 1995: "Arte paleolítico del sur peninsular. Las manifestaciones costeras y los santuarios de interior". En RAMOS, J., et al., 1995: El Paleolítico Superior Final del río Palmones (Algeciras, Cádiz). Un ejemplo de la tecnología de las comunidades especializadas de cazadores-recolectores. Instituto de Estudios Campogibraltareños. Algeciras.

CASTAÑEDA, V., 2000: Las sociedades de bandas de cazadores-recolectores en Andalucía. Tesis Doctoral Inédita. Universidad de Cádiz. Cádiz.

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CASTAÑEDA, V., 2002: “Las bandas de cazadores-recolectores portadoras del tecnocomplejo Solutrense en el Suroeste de la Península Ibérica. La articulación social del territorio”. SPAL, 9 (2000). 245-256. Universidad de Sevilla.

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CONKEY, M., 1980: “The identification of prehistoric hunter-gatherer aggregation sites: the case of Altamira”. Current Anthropology  21, 5: 609-630.

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RAMOS MUÑOZ, J., CASTAÑEDA, V., y GRACIA, F.J., 1997: “El asentamiento al aire libre de La Fontanilla (Conil de la Frontera, Cádiz). Nuevas aportaciones para el estudio de las comunidades de cazadores-recolectores especializados en la Banda Atlántica de Cádiz”. Zephyrus, XLVIII: 269-288.  1995. Universidad de Salamanca. Salamanca.

RAMOS MUÑOZ, J., ESPEJO, M.M. y CANTALEJO, P., 1998: “La Cueva de Ardales (Málaga). Enmarque histórico regional y aportaciones a la movilidad organizada de las comunidades de cazadores-recolectores especializados”. En SANCHIDRIÁN, J.L., y SIMÓN, M.D., eds.: Las culturas del Pleistoceno Superior en Andalucía. 197-216. Patronato de la Cueva de Nerja. Málaga.

RUIZ BUSTOS, A., 1991: “Hacia una cronología del Cuaternario continental ibérico. Cuestiones básicas a considerar”. Raña, 10. I-VIII. Sevilla.

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