EDITORIAL  5

   La Laja 

  CONTRA EL PENSAMIENTO ÚNICO

    Muchos de nuestros conciudadanos piensan que no tener la misma opinión que el Ayuntamiento o la del partido que lo gobierna, es pensar en contra del pueblo, es ir contra Conil, es no valorar Conil. Hay que pensar como el Ayuntamiento, como él quiera, cuando quiera y con la frecuencia que quiera. Nos está llegando a decir cuándo hay que significarse, dónde y con qué intensidad.

    Pero si empieza a no estar bien visto pensar por cuenta propia, mucho peor es expresarlo en público y en privado (en los pueblos “se sabe todo”), y si se hace por escrito, en periódico o revista, el estigma de “anticonileño-a” lo puedes llevar colgado durante años.

    Esta idea, no solo la tienen y manifiestan responsables municipales y/o correligionarios, lo más preocupante es que se extiende por la ciudadanía. Y preocupa porque el pueblo corre el peligro de convertirse en un grupo con pensamiento “plano”, demasiado homogéneo, sin lugar para la conversación, la discusión y la dialéctica.

   Y esto, sencillamente no debe ocurrirnos. La discrepancia es sana, es creativa, nos aporta nuevos datos a contrastar con los nuestros, nos puede llevar a incertidumbres (las certezas inamovibles se parecen demasiado a los dogmas) de las que salir victoriosos, con enriquecimientos y crecimientos en “saber y gobierno”.

   Ante los mismos problemas o los mismos objetivos pueden existir distintas vías de solución o consecución, pero aunque no se coincidiese en los análisis y en las metas, en un país libre y democrático la discrepancia no ha de ser motivo de rechazo o exclusión. Reivindiquemos y ejerzamos la libertad de pensamiento y expresión.

   LA LAJA continúa con la tarea de divulgar el Patrimonio natural y cultural de Conil, comprometida con la idea de la conservación y apostando por la calidad de vida, investigando y divulgando la historia local y defendiendo valores culturales ... y no renuncia ni piensa renunciar a opinar, a proponer o a criticar.

   Queremos agradecer en este Boletín número 5 sus valiosas colaboraciones a Vicente Castañeda Fernández, arqueólogo y profesor de prehistoria en la Universidad de Cádiz, y al historiador vejeriego Francisco Basallote Muñoz.

cerrar