PÓSITO PESCADOR DE CONIL EN LOS AÑOS VEINTE - 2 documentos

 Introducción y notas : Antonio Santos

   

   Aunque existen datos sobre el asociacionismo pesquero en Conil durante el siglo XIX, la Cofradía de Pescadores tiene su origen a comienzos del siglo XX. 

   Se constituyó el 4 de mayo de 1917 con el nombre de Sociedad Sindical de Obreros Pescadores de Conil, con el objetivo de “la defensa de la profesión y protección mutua de los asociados, procurar la mayor perfección y mejor desenvolvimiento de la pesca, el aprendizaje de todas las artes y procedimientos legales de la misma, y la educación e instrucción de sus asociados”. 

   Su primera directiva estuvo presidida por Juan Manuel Cifuentes Román -que dirigió la Sociedad hasta agosto de 1920- e integrada por un vicepresidente, un tesorero, 5 vocales y dos secretarios, destacando el primer secretario, el secretario-contador Luis Briceño Ramírez, nombrado ya a fines de ese mismo año secretario perpetuo de la Sociedad, de la que fue verdadera alma y animador en su primer decenio. Tras su elección en agosto de 1919 como vocal de la Junta Provincial de Pesca, Briceño propuso a los de Conil su conversión en Pósito Pescador, lo que se acordó el 12 de septiembre de ese año. Briceño realizó las modificaciones pertinentes del Reglamento social, para adaptarlo a sus nuevos cometidos como Pósito, que aspiraba a ser también sociedad de socorros o seguros, entidad emisora de préstamos sin interés y cooperativa para la venta del pescado, evitando intermediarios. Con ello podría beneficiarse de las subvenciones del Estado, quedando como contrapartida sujeta la Sociedad a la inspección de Marina. Pero no es éste el momento de hacer una historia del Pósito Pescador de Conil, que dejaremos para otra ocasión. Con el franquismo tomó su nombre actual de Cofradía de Pescadores.

<jabega>

Barca de jábega, año 1949. (Dibujo de Julio Caro Baroja)

   La Cofradía atesora en su Archivo unos cuantos libros fundamentales para el conocimiento de la pesca en Conil durante el siglo XX, entre los que merecen destacarse los Libros de Actas (5). Del Libro de Actas nº 3 hemos transcrito dos documentos, que podemos contextualizar en la época de la Dictadura (1923-30). Se trata de las respuestas dadas por el Pósito Pescador de Conil a un cuestionario solicitado por la Caja Central de Crédito Marítimo (10 de febrero de 1924, pp. 42 a 44), y una carta de respuesta a la Federación Regional de Pósitos de Andalucia Occidental, en relación con el impago de las cuotas por el Pósito de Conil (18 de septiembre de 1930, pp. 168 a 172). Ambos documentos, acordados en Asamblea, son altamente expresivos de una época de decadencia de la pesca en Conil, que tiene causas diversas. Veamos lo que dicen.

(5) Los Libros de Actas desde 1917 hasta hoy son, sin duda, el documento más importante del Archivo de la Cofradía de Pescadores de Conil, pero no el único. Hay también libros de Inventario, de Caja, Auxiliar de Cuentas Corrientes por Débitos y Créditos, Reglamento de la Pesca de Jábegas, Reglamento del Pósito, libro de Pólizas de Seguros o de Pescadores con derecho a Subsidios.

DOCUMENTOS

Documento 1:

Respuestas al cuestionario de la Caja Central de Crédito Marítimo.(6)

   A.- Épocas del año en que se puede enviar pesca a Madrid: La pesca puede decirse que comienza aquí en el mes de abril. Claro que de seguida puede mandarse a Madrid, aunque no puede asegurarse de manera diaria, ni aún periódica, porque tratándose de un puerto abierto, sin muelles ni resguardos, se está a merced de que lo consienta la quietud de las aguas marinas. En realidad, cuando hay más pesca, y por tanto más probabilidades, es en los meses de Julio a Octubre y Noviembre.

   B.- Cantidades y clases respectivas: No puede calcularse la cantidad, pues tratándose de peces de paso (sardina y boquerón), principalmente, es difícil adelantar cálculos. Por decir alguna cantidad, puede consignarse la de 1.000 arrobas semanales. Las clases de pescados que abundan son las sardinas, atún, boquerones, brecas, jureles y calamares.

   C.- Precios medios aproximados: La sardina oscila entre 2,50 ptas y 15,00 la lavadera (7). En la actualidad se subasta en la propia playa a 0,80 ptas poco más o menos cada kilogramo. El atún es exclusivo de las almadrabas, pues fuera de ellas se da muy poco o ninguno. Boquerones, por ser pequeños, a mitad de precio de las sardinas; los jureles al precio de los boquerones. Los calamares y las brecas, oscilan entre 0,50, 1,00 y hasta 2,00 pesetas cada kilogramo. Claro que esos precios dependen de la abundancia o escasez de la pesca y de que haya más o menos compradores.

   D.- Forma actual de recibir el importe de la venta de la pesca: Actualmente, y desde siempre, se subasta la pesca en la playa, al pié de la red, y se cobra su importe al regresar pescadores y pescaderos al pueblo. El pescador no dueño, y que va a la parte, no puede aguardar, ni aguarda, el producto de la pesca. Es tan apegado a esa rutina, que crearía un conflicto si no se le diera de noche el producto de lo que durante el día pescó. La Instruccción es lo único que pudiera arrancarlo de esa costumbre atávica y eso es una de las cosas que se pretenden con las enseñanzas organizadas.(8)

   E.- Dificultades que precisará vencer para transportarlo a Madrid: Construcción del ferrocarril de la costa, proyectado y estudiado desde el año 1854. El transporte se hace a lomo de caballerías o en carrillos de una mula(9), desde la playa a la estación férrea de San Fernando, distante 27 kilómetros. Allí lo adquieren nuevos intermediarios, o los primitivos y la facturan para los mercados del interior. Utilízanse algunos camiones automóviles, pero resultan costosos por los deterioros y averías y por el sueldo que exigen los chofer. El ferrocarril, no sólo fomentaría la riqueza general, inexplotada en su totalidad, de esta región, sino que llevaría la pesca, con facilidad, a todos los mercados, aprovechándose así, como debe aprovecharse, la riqueza pesquera, que algunas veces se queda en la playa, o en el mar, por falta de medios de transporte. Así ha sucedido (10)y viene sucediendo todos los años.

   F.- Exposición de la forma en que considere podría más fácilmente este proyecto: El proyecto de ferrocarril, que es el mejor medio de aprovechar la pesca de este litoral, podría realizarse de manera relativamente sencilla y hacedera. Existe un proyecto de ferrocarril estratégico que, realizándose por aquí, por la costa, como su nombre indica, resolvería ese problema. Sería un positivo resurgir de Chiclana, Conil, Barbate(11), Vejer, Tarifa y hasta del mismo Algeciras. En caso de no poderse verificar por parte del Gobierno, podría disponerse que los ayuntamientos interesados dedicaran sus bienes de propios a la construcción, subvencionándolos el Estado. Sería un positivo y eficaz ingreso para dichos municipios, y para el Tesoro, pues los rendimientos de esa línea férrea serían pingües y segurísimos.

   G.- Ofrecimientos recibidos de envíos de pescado, de otras asociaciones de pescadores o de pescadores no asociados: Ninguno: nadie ha ofrecido pesca a este Pósito. Por el contrario, San Fernando la interesó una vez, aunque en condiciones inadmisibles(12).

   H.- Manifestar si se estaría conforme con que las ganancias que produjera la supresión de intermediarios serían aplicados, por mitad, a aumentar las ganancias del pescador y a abaratar el precio a que el consumidor quiere aquel: En caso de que pudieran desaparecer los intermediarios, y pudiera determinarse esa diferencia, conformísimos. Precísamente el ideal del pescador es ese: obtener la pesca, precísamente por cuenta de la asociación, y que esta la vendiera al público. Eso, sí. A ello tendió el proyecto de este Pósito, de adquirir un camión automóvil, para transportar pesca por su cuenta a los mercados cercanos, cosa que esa Caja conoce(13), por habérsele remitido certificado del acuerdo, y que no pudo realizar por carecer de fondos”. 

(6)  La Caja Central de Crédito Marítimo (CCCM) fue creada por el Gobierno en 1919. Concedía subvenciones a los Pósitos, a condición de cumplir ciertos requisitos. En 1920 el Pósito de Conil (PPC) pidió créditos para adquirir un camión (para evitar intermediarios) y dos embarcaciones de “faro submarino”, y en 1921-22 para ampliar su sede social de la Puerta de Cádiz, pero les fueron denegados, lo que originó tensiones con la CCCM, de la que sólo se obtendrá ayuda para las Enseñanzas.

(7)  Canasta de unos 30 kilogramos de peso.

(8)  Desde 1921 el Pósito recibió ayudas de la CCCM para las Enseñanzas general y profesional. Durante la década de los veinte la subvención de Marina fue el capítulo más importante de los ingresos del Pósito, algo más de 2.500 pesetas anuales de promedio.

(9)  La importancia de la arriería en Conil está documentada desde el siglo XVIII. Los productos de la pesca eran una parte importante de este tráfico, y así seguía siendo en el primer tercio del siglo XX.

(10) El Ayudante de Marina del distrito de Conil-Vejer ya señala este problema en 1847: pesca abundante y falta de medios para aprovecharla. Ver SANTOS GARCÍA A. (2002): “La pesca en la provincia de Cádiz a mediados del siglo XIX: el distrito de Vejer y Conil”, en Boletín nº 8 de la Sociedad Vejeriega de Amigos del País.

(11) El pujante Barbate de fines de los años 20 no tenía ya este problema: aparte de una numerosa y modernizada flota, había ya 28 fábricas (de conservas y salazones), 50 camiones e infinidad de carros y calesas para el transporte de la pesca. En pocos años, Barbate se había puesto a la cabeza de los puertos pesqueros de Andalucía -CARRERAS EGAÑA, A. (1988): Barbate, Diputación de Cádiz, pp.150-151- y los intereses industriales dominantes no esperaban nada de un ferrocarril que nunca llegaría a construirse.

(12)  Hay referencia en las Actas de 1919 y 1920 al enfado con el Pósito de San Fernando.

(13)  La CCCM puso condiciones inadmisibles al préstamo, lo que creó tensiones entre el Pósito y Marina (cf. nota 2).

Documento 2:

Carta a la Federación de Pósitos de Andalucía Occidental (14)

    “Al Sr. Presidente de la Federación Regional de Pósitos marítimo-terrestres y Pesqueros de Andalucía Occidental. Sevilla. C/ Betis, 64."

   Distinguido compañero: Por dificultades derivadas de las necesidades exigidas por el desempeño de la profesión, juntamente ligadas a las naturales acarreadas por los festejos de la Velada anual que se celebra en esta villa, especialmente los relacionados con el Allegamiento de fondos para la Vejez del Marino, han impedido la celebración de una asamblea general extraordinaria de estos asociados, para conocer y resolver sobre las cuestiones a que se refieren sus cartas de 27 y 28 de agosto retropróximo y de 5 de septiembre corriente. Esas circunstancias expuestas son las que han hecho que no se contestara hasta ahora vuestra referida correspondencia, muy a pesar de la voluntad de estos asociados (...).

   (...) Este pósito pescador va vareciendo, cada vez más, de medios económicos para cumplir su cometido. Vive de las cuotas de asociados –una peseta anual cada uno de ellos- que en la actualidad son 30 únicamente(15) . A esas 30 pesetas anuales hay que agregar el 2% del producto íntegro de las pesquerías de jábegas y el 1% de las de los barquillos(16) . Las jábegas son 9 y contribuyen todas. Hay que hacer punto disgresivo para alabar la actitud de los dueños y pescadores de estos artes, que no han faltado nunca, que han contribuido siempre con loable entusiasmo y alabada constancia. Es una verdad que se consigna con satisfacción. Las traiñas, que son varias, ni contribuyen, ni han contribuido nunca, a pesar de las excitaciones de la directiva, no obstante los requerimientos que se han necho a la Autoridad de Marina, respondiendo a pactos celebrados ante la misma. De los 30 botes que pescan en estas aguas, sólo contribuye, hasta hoy, uno, que lo hace espontáneamente y con mucho gusto, que es el de la propiedad de esta presidencia(17), tripulado por la misma y por sus dos hermanos.

   Esta playa es playa abierta: carece de refugio para las embarcaciones; de facilidad para la salida al mar, de las mismas; de toda garantía de seguridad para la vida del pescador. Las jábegas sólo pueden pescar con mar tendida, y como la orilla, aunque la mar esté llana, se alborota con frecuencia, si se unen esas circunstancias a las restricciones que imponen la veda y las almadrabas(18), puede consignarse sin temor a apartarse mucho de la realidad, que sólo se pescan unos 100 días cada anualidad. Hay otra circunstancia importante, por cierto: ¿qué capturan? ¿Obtienen siempre producto?... Ya se sabe que no. El producto de estas pesquerías es pequeño; los ingresos que proporcionan al pósito tienen, pues, que ser escasos. A los barquillos les sucede otro tanto y las traiñas sufren esos mismos inconvenientes. Los ingresos por estos últimos conceptos son casi nulos. Debido a estas circunstancias, los profesionales de la pesca tienen que emigrar al cercano puerto de Barbate(19), donde debido a la configuración especial de la costa pescan casi todo el año, y donde al amparo de esas facilidades para el ejercicio de la profesión con fruto mucho más seguro, reciden la mayor parte del tiempo.

   Otra cosa sucediera si por esta villa, cuyas aguas son tan conocidas por la riqueza en la cría de peces, se hiciera lo que con tantos méritos se merece. En las inmediaciones de este puerto, en cabo Roche, existe uno natural. Es la desembocadura del río Roche, en la base del cabo de ese nombre. Ese río es de escaso caudal, pero su ábaco rocoso en la terminación tiene el lecho arenoso, como es una barra. Esta circunstancia lo hace fácilmente dragable. En sus inmediaciones existen buenas canteras y mucha piedra , calcárea, suelta, de fácil aprovechamiento. Se tiene pedido un puerto de refugio(20), cuyo expediente duerme sueño ininterrumpido en las oficinas de la Administración central. Si se despertara, consiguiéndose su realización, de escaso coste en relación con los de otros, quizá no tan importantes, constituiría la salvación positiva de estos pescadores, y con la de ellos la de esta histórica e importante villa(21), la de esta institución.

   En el año 1929, según datos que tienen a la vista, se obtuvieron 609,90 ptas por pesquerías de jábegas y 19,50 ptas por las de un barquillo. Sumadas ambas partidas con las 30 de las cuotas de los socios nos dan 659,40 ptas. Con esos fondos ha habido que hacer frente a los gastos que representan diversas atenciones de carácter general (contribución del edificio, alumbrado, agua, limpieza, correspondencia, etc., etc.), que importan 260,17 ptas; se gratificó al secretario con 390,00 ptas; cobro de cuotas y sueldo del conserje, 424,40 ptas; alquiler del local escuela, 360,00 ptas, gastos que sin otras menumencias, suman 1.434,57 ptas, que exceden en 775,17 ptas a las recaudaciones de cuotas y aportaciones por pesquerías, y que aunque se incrementen con las 564,45 ptas procedentes del año 1928, primera partida de ingresos para 1929, dan una falta de 210,72 ptas que hay que buscar en economías y formalizar a fuerza de sacrificios(22). Con ello se demuestra claramente la imposibilidad material en que nos encontramos, de aportar cantidad alguna a esa Federación Regional, muy a pesar de nuestros vehementes deseos y de nuestra gran voluntad, tan grande como nuestro cariño a todas estas instituciones y en especial a la nuestra, local, amenazada de muerte por consumición, si no se reorganiza radicalmente su actual funcionamiento y desarrollo; aunque haya que recurrir a remedios extremos que la salven del naufragio que la amenaza(23).

   De modo, pues, que interpretando el acuerdo a este fin adoptado, siento muy mucho la necesidad obligativa de comunicarle la imposibilidad de complacerle, en cuanto a remisión de la cantidad aque se refiere, lamentándolo, por las causas expuestas, tal negativa, que aguardamos todos interpretareis como imposibilidad material de acceder a un ruego que no nos es posible poder atender (...)”

(14)  La Federación de Pósitos de Andalucía Occidental aparece en 1926 ofreciendo un montepío marítimo y en 1927 hay una Asamblea en Cádiz, a la que asisten los de Conil. En 1932 los Pósitos estaban obligados a pertenecer a ella, y la Federación estaba sujeta a inspección del Instituto Social de la Marina (ISM), lo que demuestra el avanzado grado que había alcanzado el proceso de control estatal sobre las asociaciones de pescadores. El movimiento federal no terminó de cuajar, porque sus objetivos explícitos apenas diferían de los de los organismos estatales, por su falta de medios y por el decisivo peso que en ella tenían los Pósitos más potentes, controlados por armadores capitalistas. Vid. FLORIDO DEL CORRAL, D. (2002): Un siglo de política e intituciones pesqueras en Andalucía, Consejería de Agricultura y Pesca, pp. 145-150.

(15)  El interés de esta Carta está en el informe que hace de la situación del Pósito Pescador de Conil en 1930, un Pósito decadente, con sólo 30 asociados. El número de socios del Pósito de Conil fue creciendo hasta 1922, sobrepasando los 150, pero desde entonces comenzó a descender: en 1926 había menos de 100 asociados, y en 1928 en torno a 50. En los primeros años de la República se produjo un resurgir efímero, alcanzándose los 250 socios durante el bienio reformista, para decaer rápidamente hasta 1936.

(16)  La principal fuente de ingresos del Pósito –aparte las ayudas para Enseñanzas de la CCCM- eran las aportaciones de los patrones de jábegas, fundamentales en los 3 primeros años, que siguieron siendo decisivas, con altibajos en función de la pesca, durante los años veinte. El aporte de los barquillos de pesca fue siempre escaso e irregular. Entre 1917-36, las jábegas aportaron el 92% y los barquillos el 8% de los recursos propios.

(17)  Se trata de Bartolomé Alba Delgado, cuarto presidente de la Sociedad, tras Ambrosio Muñoz Caro (1920-24) y Manuel Muñoz Salinas (1924-29). Durante la presidencia de Bartolomé Alba (1929-31) son patentes las tensiones dentro del Pósito entre sectores enfrentados. Briceño, desvinculado ya de la secretaría pero aún secretario vitalicio u honorífico, y accidentalmente en Conil, propuso el 30 de agosto de 1931 dejar de pertenecer a la Confederación de Pósitos y volver a la primitiva Sociedad Sindical, afiliada ahora a la UGT, lo que se aprobó por mayoría, pero ahondando más la división entre los pescadores. La decisión fue revisada el 3 de septiembre, reconsiderándose los acuerdos y optando por seguir dependiendo del ISM. En dicha sesión fue elegida nueva directiva, la quinta, presidida por Manuel Ligero Sánchez (1931-33). Briceño dejó de ser secretario vitalicio “de facto”, y más formalmente en Asamblea general el 12 de enero de 1932.

(18)   La decadencia de las jábegas tiene causas diversas: veda y otras restricciones, competencia de las traiñas barbateñas y locales, proliferación de pesquerías ilegales o las limitaciones impuestas por la almadraba. Y en general, las derivadas de ir a contra corriente de la modernización capitalista iniciada durante el cambio de siglo.

(19)  En los años veinte se inicia la emigración masiva, estacional o definitiva, de pescadores conileños hacia otros puertos, entre los que destacó Barbate, en plena expansión pesquera (cf. nota 7).

(20)  El puerto-refugio de Roche estaba pedido desde 1917, antes de que lo solicitase Barbate, que hasta 1921 no creará su Pósito, con ayuda también de Briceño. Barbate no tuvo su primer puerto, en la bocana del río, hasta 1930. Pero el río Barbate era desde hacía unos años un excelente refugio natural, que posibilitó la motorización y el desarrollo de la flota pesquera en dicha localidad.

(21)  Nótese que se liga la salvación de Conil a la de su pesca, lo que revela la conciencia de un pasado mejor e importante para una actividad pesquera amenazada: imposible modernización, emigración... Y se siente como una injusticia la situación que se vive, tras siglos de dura historia pesquera a las espaldas.

(22) Los Libros de Contabilidad del Pósito reflejan perfectamente la dramática situación de 1930, cuando el Pósito de Conil toca fondo. Entre 1928-29 los préstamos sin interés a los patrones de jábegas se disparan, superando dichos gastos los ingresos aportados. Estamos ante una sociedad en liquidación; los patrones de jábega aprovechan para recuperar su inversión inicial de 1917-19 y reinvertirla en sus embarcaciones. La desbandada parece general: todos abandonan la embarcación, pero los patronos serán los últimos.

(23)  La proclamación de la IIª República dio lugar a esta reorganización. Fuegos de artificio. El Consorcio Nacional Almadrabero dejó de calar Almadraba en Conil en 1935 y la Guerra Civil frustró la construcción del ansiado puerto-refugio de Roche... A corto plazo, por tanto, las condiciones de la población pescadora empeoraron.

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