EL MONTE PÚBLICO DE LA DEHESA DE ROCHE (I)

HISTORIA, VALORES NATURALES, PROYECTOS Y PROPUESTAS DE USO

 Lola Yllescas Ortiz

 Geóloga y Profesora de Ciencias Naturales

 INTRODUCCIÓN

     La Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía realizó a finales del 2001 un estudio analizando las posibilidades de uso público de la Dehesa de Roche. Lo atractivo y agradable de este pinar, las diferentes pistas de acceso desde el pueblo y El Colorado-Barrionuevo o desde la carretera de la urbanización Roche y la creciente densidad de personas que viven en su contorno (Las Parcelas, Chinarejo o Roche Viejo), incluso dentro del monte público, hacen que la demanda ciudadana de usos diversos de este espacio natural sea notoria. Pero antes de usarlo descontrolada y desordenadamente, parece bueno estudiar y ordenar sus posibilidades.

   La Delegación de Medio Ambiente de Cádiz ha llegado a concretar un proyecto de mejora de infraestructuras en la Dehesa de Roche, lo ha incluido dentro de sus actuaciones forestales del 2003 y en estas fechas está aún pendiente de financiación. Pretende concretar un Plan de uso público en el Monte Público Dehesa de Roche. El coste total de la adecuación y del proyecto es de 609.359,70 Euros.

<pinar>

Pinar de Roche, mostrando pinos piñoneros jóvenes, algún ejemplar de eucalipto y abundante sotobosque de lentiscos

SITUACIÓN E HISTORIA DEL MONTE PÚBLICO DEHESA DE ROCHE

     El Monte Público de la Dehesa de Roche se sitúa al norte del término municipal de Conil de la Frontera en forma un gran triángulo irregular que tiene por vértices la loma del Puerco, el núcleo de El Colorado-Barrio Nuevo y el puerto pesquero de Conil, dejando fuera la urbanización de Roche (ver fig.1).

     El proyecto de la Delegación de Cádiz incluye también los terrenos litorales comprendidos entre la Urbanización y el puerto pesquero, terrenos que son parte de la Servidumbre de Protección de Dominio Público Marítimo Terrestre y que pasarán a tener un uso público ordenado y dotado de alguna infraestructura junto con el descrito Monte Público.

     La dehesa de Roche fue la única de las cinco dehesas de propios y/o baldíos de Conil de la Fra. que no se desamortizó (es decir, que no se vendió o privatizó) a mediados del siglo XIX, siendo por otra parte la de mayor extensión. A finales de siglo comenzó a ser plantada de pinos para sacarle mayor rendimiento económico y en 1897 se incluyó en el catálogo de Montes de la provincia de Cádiz. Ya en el siglo XX, su extensión fue disminuyendo debido a las ocupaciones, roturaciones arbitrarias o repartos de tierras y en 1929 fue inscrita en el registro a nombre del Ayuntamiento de Conil. Durante la IIª República y el primer Franquismo volvieron a realizarse nuevos repartos de tierras en la dehesa, siendo el último de ellos el de las 300 Has de Las Parcelas (1949), cuyos usufructuarios han accedido recientemente a la propiedad de dichas suertes de tierra. En 1963 se segregan nuevos terrenos de la dehesa, un total de 691, 49 Has., que pasaron a manos privadas, siendo más tarde calificadas como suelo urbano e instalándose en ellos la actual urbanización Roche.

<mapa>

     En la actualidad el monte público tiene un total de 1.450,1 Has. de las cuales 1.003 se catalogan como de Utilidad Pública. Son propiedad del Ayuntamiento de Conil pero su gestión forestal está a cargo de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

DESCRIPCIÓN ECOLÓGICA Y VALORES AMBIENTALES

     Se trata de una zona practicamente llana, con pendientes comprendidas entre el 0% y el 5%. Los 6000 mts. De su máxima longitud no presentan elevación apreciable.

Flora:

     La vegetación que encontramos en el Monte Público pertenece al llamado piso Termomediterráneo (Rivas Martínez) y a la serie Gaditano – onubo – algarviense, con suelos arenosos y/o limosos, desarrollados sobre rocas diversas o arenas sin consolidar.

     En el Monte Público encontramos varias formaciones vegetales, siendo la dominante la de pinar de pino piñonero (Pinus pinea). En algunas zonas este pinar contiene otros tipos de pinos como es el caso del pino negro (Pinus pinaster), el pino canario (Pinus canariensis) y el pino carrasco (Pinus halepensis). Mezclados con los pinos se encuentran pies de eucaliptos (Eucalyptus camaldulensis) y en otras zonas existen verdaderos eucaliptales. A veces el pino piñonero es escaso, haciéndose más visible el matorral, el más abundante el de lentiscos y más escaso el de ericáceas. En el río Roche y arroyos que en el desembocan encontramos especies de vegetación de rivera.

     El pino piñonero forma masas continuas, a veces densas y de desarrollo desigual según la edad y el suelo, con densidades que varian entre los 200 y los 400 pies/ha. En su sotobosque destaca el lentisco (Pistacia lentiscus) tanto por su tamaño como por su abundancia (en torno al 60% del matorral) y aparece acompañado por un gran número de arbustos entre los que destacan el mirto (Myrtus comunis), el aladierno (Rhamnus alaternus), el labiérnago (Phyllirea angustifolia), la lavanda o cantueso (Lavnandula stoechas), la coscoja (Quercus coccifera), las aulagas (Ulex australis y Stauracanthus genistoides), el erguen (Calicotome villosa), diversos tipos de jaras (Cistus salvifolius, Cistus libanotis.,,,), el jaguarzo (Halimium halimifolium), el palmitos (Chamaerops humilis), el brezo (Erica scoparia), la brecina (Calluna vulgaris) y la zarzaparrilla (Smilax aspera).

     En las zonas donde el pino piñonero se mezcla con el pino negro la densidad arbórea baja y el matorral se mantiene en desarrollo similar al pinar antes descrito. Cuando la mezcla es con el eucalipto, árbol que adquiere buen porte, el sotobosque se forma fundamentalmente de lentiscos, mirtos y palmitos. En alguna zona aparecen estupendos ejemplares de pino canario, facilmente reconocible por tener las acídulas de tres en tres, permitiéndo un matorral potente con las especies ya descritas. En otras se encuentran los pinos carrascos, de tamaños medios y variables. En dirección al faro de Roche y en en la zona central del Monte Público se encuentra un eucaliptal, con pies bien desarrollados pero con escaso sotobosque; cuando lo hay está constituido por palmitos, lentiscos y jaras fundamentalmente.

     En el Monte Público se pueden encontrar algunos alcornoques aislados y algunos acebuches, testigos de lo que fue esta zona antes de las distintas repoblaciones. También se encuentran zonas en las que solo se desarrolla el matorral, con las especies descritas, que llegan a alcanzar tamaños considerables, como algunos lentiscos de casi 3 m. de altura.

<riberas del río roche>

<lirios y helechos>

Riberas del río Roche con abundante vegetación

Lirios y helechos en el pinar húmedo cercano al río

   En el entorno del río Roche encontramos una frondosa vegetación de ribera con los omnipresentes lentiscos, con ruscos (Ruscus aculeatus) , erguenes, aladiernos, cañas (Arundo donax), trepadoras (Aristolochia betica), conjuntos de helechos (Pteridium aquilinun), bellos ejemplares aislados de majuelos (Crataegus monogyna) y masas impenetrables de zarzamora (Rubus fruticosus), pero carente de árboles. (en otro artíulo de esta revista).

   La zona litoral comprendida entre el faro de Roche y la urbanización, que aunque no es monte público se incluirá en este Plan de Uso Público,l está constituida por la serie de vegetación llamada enebral-sabinar condicionada por la proximidad al mar En primeros metros desde la orilla del mar encontramos los enebros (Juniperus oxycedrus subs. Macrocarpa) y las sabinas (Juniperus phoenicea subs macrocarpa), que dificilmente se encuentran a más de 200 mt. de la costa, que adquieren portes rastreros y que son magníficos para la conservación del escaso suelo vegetal. Poco a poco y conforme nos separamos de la línea de playa, van apareciendo los lentiscos, los romeros, las lavandas, las trepadoras y las jaras, con algún pié achaparrado de pino piñonero; todo denso y tupido, pero con poco desarrollo en altura debido al escaso suelo y a la continua exposición a vientos de poniente y levante.

   Todo lo anterior nos muestra la variedad y riqueza botánica de la zona en estudio, pero su valor ecológico no acaba ahí: en la zona existen verdaderas joyas botánicas catalogadas en peligro de extinción o como especies vulnerables en el Catálogo Andaluz de Flora Silvestre Amenazada (Decreto 104/94 de la Junta de Andalucía) y por ello protegidas por la Ley de Conservacion de Espacios Naturales y Flora y Fauna Silvestres (Ley 4/1989). Las especies en cuestión son las siguientes:

VULNERABLES:

  • La camarina Corema album que se encuentra en terrenos arenosos muy próximos al mar.

  • La planta carnívora Drosophyllum lusitanicum, que se encuentra en el sotobosque del pinar

  • La margarita endémica (Hymenostemm pseudoanthemis), también en el pinar

  • El raro narciso Narcissus viridiflorus, que se encuentra en suelos arenosos próximos al mar

  • La armeria (Armeria macrophylla) que tiene hábitat similar al del tomillo blanco.

EN PELIGRO DE EXTINCIÓN:

  • El enebro marítimo (Juniperus oxycedrus subs. Macrocarpa), arbusto circunmediterráneo del que solo quedan escasas poblaciones, siendo esta de Roche, junto con la del P.N. de Doñana y la del Monte Breña de Barbate, unas de las mejores del mundo.

  • El tomillo blanco (Thymus albicans) que se puede encontrar en suelos arenosos del pinar.

Enebros en las cárcavas de los acantilados del Monte público mostrando su eficaz retención del terreno

Fauna:

   La fauna existente en el Monte Público es similar a la que podemos encontrar en todo el término de Conil. Así encontramos anfibios próximos a charcas o arroyos como la rana común y la meridional y el sapo común y de espuelas. Entre los reptiles podemos encontrar lagartijas, eslizones y lagartos ocelados; son frecuentes los ofidios como la culebra bastarda, la de escalera, la de agua, y más difícil de encontrar la víbora. Pero entre los reptiles, el de mayor importancia ecológica es el camaleón (Chamaeleo chamaeleon) que se encuentra declarado en «Peligro de Extinción» en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (RD 439/1990), en los Anejos II y III del Convenio de Berna 82/72, y en el Anejo II de la "Directiva de Hábitats". Aparece en retamares y pinares de las zonas más húmedas y próximas a la costa del Monte, y no siempre es tratado por la población con el cuidado que merece.

   Las aves son frecuentes en el Monte, destacando las rapaces diurnas como el águila culebrera y calzada, el ratonero, el milano y el cernícalo, y las nocturnas como el cárabo, el autillo y el mochuelo. Hay abundancia de pequeñas aves residentes y migratorias como los ruiseñores, los petirrojos, currucas y alzacolas entre otros, y, desde que se controla la caza son abundantes las tórtolas y los mirlos.

   Entre los mamíferos se pueden encontrar algunos poco frecuentes y protegidos como el meloncillo, tejón y comadreja; otros más pequeños como el lirón careto, ratón de campo, topo, topillo y el conejo. Especial atención merece el erizo de tierra o erizo moruno (Atelerix algirus) que además de en el norte y centro de África, esta presente en una estrecha franja en el sur de la Península Ibérica y en las Islas Baleares, que ha sido abundante en la zona pero que, por pérdida de hábitats debido a urbanizaciones y muertes en carreteras, se encuentra en claro retroceso.

<hembra de fartet>

Ejemplar hembra de fartet

   En el río Roche encontramos especies de peces que se adaptan a aguas de poca salinidad como es el caso de la lisa y la anguila. Igualmente, desde que se ha cambiado el nivel de base del río y las mareas penetran con tanta facilidad, en las riberas próximas a la desembocadura, en los fangos, se pueden ver gran número de cangrejos violinistas o cangrejos de bocas. Pero lo más interesante desde el punto de vista ecológico es la presencia en el río del pececito llamado Fartet(Aphanius iberus) que es un pequeño ciprinodóntido que está considerado en «Peligro de Extinción» en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (RD 439/1990), en los Anejos II y III del Convenio de Berna 82/72, y en el Anejo II de la "Directiva de Hábitats". Aparece citado como “En Peligro de Extinción” en el Libro Rojo de los Vertebrados Españoles.

   También en el río se han visto algunos ejemplares de el galápago europeo (Emys orbicularis) y el galápago leproso (Mauremys leprosa), ambos, igualmente, aparecen en «Peligro de Extinción» en los Anejos II y III del Convenio de Berna 82/72, y en el Anejo II de la "Directiva de Hábitats".

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