LA TORRE DE GUZMÁN EN 1.411

El origen de Conil en un documento del A.P.S.C.

  Antonio Santos García

  Historiador 

 
   Conocer nuestro pasado es el primer paso para respetarlo y valorarlo. La historia local tiene un interés indudable, pero en un pueblo como Conil hay aspectos de ella cuyo interés rebasa dicho marco. Lo más conocido e internacional de la historia de Conil son, sin duda, las Almadrabas durante los siglos XVI y XVII. Pero existen otros hechos históricos que duermen todavía en los archivos locales, regionales o nacionales, que nos permiten ahondar y clarificar nuestras ideas. La Repoblación del siglo XV, sobre la que aún conocemos poco a nivel regional, es un buen ejemplo de cómo la historia local puede aportar luz para una mejor comprensión de la historia andaluza en su conjunto.

   Para contribuir a la recuperación y a la divulgación de nuestro pasado, queremos mostrar en esta ocasión un documento inédito: el primer documento conocido sobre Conil. Se trata de una interesantísima Carta Puebla de 1411, de la que se ha conservado copia del siglo XVIII en el Archivo Parroquial de Santa Catalina. El texto nos habla de cómo los Guzmanes, señores de Conil desde 1299 y condes de Niebla desde 1369 (duques de Medina Sidonia a partir de 1444), reinician la repoblación cristiana de la Torre de Guzmán (antigua denominación de Conil), tras la crisis demográfica del siglo XIV. He aquí el documento íntegro:

   “Yo el Conde de Niebla, fago saber a vos Fernando García, de Moya, è Miguel Jurado è Juan Rodríguez, vecinos e moradores de la Ciudad de Gerez de la frontera; por vos, è en nombre de los otros vuestros compañeros que queredes venir a vevir, è a morar a la Torre de Guzman, que (en respuesta a) vuestra Petición, que me disteis, sobre razon de la población de la dicha Torre:

   E a lo que me pedides, que mande faser un Cortixo enterrado deredor de la Torre; a esto digo que me plase. E lo que dezides, franque a todos los que fuesen a morar a la dicha Torre: eso mesmo me plase. E lo que me pedides en razon de las tierras de Conxexo que las podades repartir entre vosotros equalmente e que puedan quedar a vuestros herederos para siempre: a esto vos respondo que me plase. Con condizion, que aquellos a quien caieren las tierras, mantengan continuadamente la vezindad en la dicha Torre: e finando, que el heredero que heredase las dichas tierras mantenga la vezindad en la dicha Torre, según que la mantenía primeramente, cuya era la dicha tierra.

   E a lo que dezides que dé por término para vuestros Ganados, a la Finoxera: a esto vos respondo; que vos daré dos dehesas, que la dicha Torre há; è adelante según se poblare, yo remediaré, como los vecinos de la dicha Torre lo pasen bien. E a lo que desides, que podades haver, para cortar madera para las casas que hovieredes menester los montes de Vexer, que me plase: è a lo que dezides, que vos de lizenzia a que podades sacar Pan, è Semillas a llevar a vender a Sevilla, è a otras partes: a esto vos respondo, que me plase.

   E a lo que desides, que hayades entrada, è Oficios en las mis Almadrabas, è así Taxox,, como de Carreterías, è de Carneserías, è de fornos, è que ninguna otra persona no pueda haver estos Oficios, ni alguno de ellos, salvo vosotros, è que seades primeramente requeridos è donde vosotros no podieredes complir los dichos Oficios, que los puedan usar otras cualesquier personas, de fuera de el dicho Logar: a esto vos respondo que me plase que se faga: è se faga en ello por la ordenanza de los mis Armadores de las mis Almadrabas, según que se acostumbra de cada un año.

La Torre de Guzmán, primera edificación de Conil, y restos del Castillo
(fotografía de 1982, antes de la nefasta restauración)


   E a lo que dezides, que seades francos de la pasada de Chiclana: a esto vos respondo, que lo no puedo faser, pero: Por vos faser merzed, me plase que seades francos de la dicha pasada dos años de el dia que comenzaredes a poblar. Otrosí, a lo que pedides, que podades vender pan, è vino, è carne e todas las otras cosas, que fueren menester en la dicha Torre: a esto digo, que me plase: Salvo que el pan, è el vino, è todas las otras cosas; que sean de los esquilmos è de las otras cosas que hoviérades en la Torre, è en sus Términos: è a lo que pedides que podades faser Alcaldes, e alguaciles, e jurados e oficiales entre vosotros, a esto os digo que me plase. En lo que desides que faga adobar la Eglesia: a esto respondo que me plase.

   E todo esto vos otorgo, con estas condiziones, que se siguen. Primeramente que el que tomare la vezindad, sea tenido de faser una Casa de quatro tiseras, cubierta de texa, è que ponga una aranzada de Viña: e que comenze a faser la dicha casa, è Viña, del día que tomase la vezindad en adelante; de guisa, que fasta los quatro años primeros siguientes, tenga fecha la Casa, è puesta la dicha Viña, en manera, que llebe esquilmo la dicha Aranzada de Viña, è fecha la dicha Casa: E para esto, que dedes fianza sobre ello, a contentamiento del Alcayde de la dicha Torre.

   Fecha en la mi Villa de SanLucar de Barrameda, nuebe días de Abril, año de el Señor, de Mill è quatrocientos, è onse años: Yo Joan Gonzales, secretario de mi Señor el Conde, la fise escribir por su mandado: Yo el Conde.”

   La autenticidad del documento está fuera de duda; además hemos encontrado otras copias del mismo en el Archivo Ducal de Medina Sidonia, en Sanlúcar de Barrameda.

   Su contenido es claro. Tras el fracaso repoblador de los siglos XIII y XIV, el segundo conde de Niebla, don Enrique de Guzmán (1396-1436) , da permiso a un número indeterminado de jerezanos para ir a vivir a Conil, tierra de señorío del conde. Los pobladores piden tierras para el cultivo, dehesas para el ganado, oficios en las almadrabas, libertades económicas, exención de impuestos, poder elegir un Ayuntamiento (Concejo) entre ellos... El conde, deseoso de consolidar la población del lugar, accede a casi todo, pero pone dos condiciones, una al inicio y otra al final de su Carta de privilegio. Los beneficiarios de los repartos de tierras deben vivir en Conil toda su vida, y lo mismo sus herederos; y para que las “mercedes” concedidas sean efectivas, les da un plazo de cuatro años para tener construida una casa y tener produciendo una aranzada de viñedo.

   Quizás no se edificase aún la iglesia parroquial, que pedían los pobladores, pero se mejoró la cerca del castillo en torno a la Torre (completamente remodelada en la segunda mitad del siglo XV, según Pedro de Medina), se comenzaron a levantar casas que dieron origen a nuevas calles, y la población estable fue aumentando. Sin duda, muchos seguían acudiendo a Conil solo durante la temporada de pesca del atún, para después marcharse, pero otros se fueron quedando (como demuestran documentos posteriores de 1436, 1444, 1461, 1462, 1467, 1469 y 1493). Había nacido Conil de la Frontera.

Plano del Castillo de Conil en el siglo XVIII (A.D.M.S)
La Torre de Guzmán aparece con el número 3, en el centro del patio de armas

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