¿POR QUÉ HEMOS RECURRIDO AL T.S.J.A. 

EL PROYECTO DE EDIFICACIÓN JUNTO A LA CHANCA?

  Junta Coordinadora de La Laja 

 
   No hace falta ser un lince en cuestiones de Patrimonio para darse cuenta que la edificación que se pretende construir junto a La Chanca de Conil es una auténtica barbaridad. Ciertamente, el bloque de apartamentos no está “físicamente dentro” del inmueble protegido, pero el “impacto visual” que causa sobre el medio y el perfil de la zona es indiscutible, aunque algunos quieran negarlo o ver en ello un mal menor... 

Fotomontaje a escala de la edificación junto a la Chanca (ED), sin sumar los incrementos de alturas y volumetría del proyecto


   La Ley de Patrimonio Histórico Español (1985) y la de Patrimonio Histórico de Andalucía (1991) incorporan en su articulado el concepto de “entorno”, que desde los años sesenta ningún urbanista discute. La idea de que los Bienes Culturales forman parte de un contexto que hay que cuidar ha sido incorporada a la idea de protección del monumento mismo, y hoy es práctica común en la mayoría de los municipios españoles y en muchos de Andalucía. De nada vale decir que el entorno en cuestión “no vale la pena”, pues buena parte del entorno de La Chanca está hoy aún por definir en detalle y la mayor parte del suelo urbano consolidado que rodea al edificio histórico -aunque alterado en sus tipologías- sigue teniendo unas alturas “respetuosas” en la Plaza de Goya, en la calle Columela y en la mayor parte de la calle Almadraba.

   Tampoco podemos conformarnos con la teoría del “mal menor”. ¿Faltó dinero para comprar La Chanca y su parcela anexa?. Falso. El Ayuntamiento ofreció hasta 35 millones de las antiguas pesetas, pero la dejó vender por 50 al mejor postor, una empresa mercantil creada para la ocasión –y llamada por ironía La Chanca 2000, S.L. El Ayuntamiento no ejerció el derecho de “tanteo y retracto”, a pesar de tener en sus arcas los 1.200 millones obtenidos por la venta de terrenos de Roche a la promotora GDP (¿Grandes Destructores de Playas?). Al poco tiempo, La Chanca 2000 S.L. firmaba un Convenio urbanístico con el Ayuntamiento de Conil. En él se presentaba como auténtica “mecenas”, pues cedía al Ayuntamiento la parte más monumental del edificio (los Almacenes) a cambio de nada... Bueno, sólo pedía licencia para ejecutar el planeamiento en la parcela triangular junto a La Chanca, de algo más de 1.000 metros cuadrados, que descontadas las cesiones públicas obligatorias quedaba en unos 600. Y ahí es donde reside el problema, pues el PGOU (copia aquí “literal” de PERI-Chanca de las Normas Subsidiarias) permitía en dicho solar la construcción de 15 viviendas, tres plantas (bajo + 2) y hasta 9,60 metros de altura.

   Para “rentabilizar” la operación la empresa quiso construir también 15 plazas de garaje en sótano y 11 locales comerciales. ¿Era esto posible?. Cultura exigía un Estudio de Detalle (ED) previo al Proyecto. En él, el arquitecto de la Promotora se las ingenió para “sacarle peras al olmo”. La Oficina Técnica Municipal informó favorablemente, aunque objetó que el “castillete” sobrepasaba la altura permitida. Pero el Ayuntamiento no vio mayores problemas en esta auténtica “torre-mirador”, rival de la Torre de Guzmán. Y Cultura sólo puso una objeción: reducir algo el tamaño de las ventanas... (!)

   LA LAJA, argumentado el fuerte impacto visual sobre el medio y el perfil de la zona, hizo la correspondiente Alegación, que fue desatendida: el ED cumplía –se nos dijo- con Cultura y con el PGOU de Conil, un Plan en entredicho después de la Sentencia del TSJA. ¿Qué hacer?. Volvimos a estudiar el documento, ésta vez con asesoramiento técnico, y descubrimos un “cúmulo de incumplimientos”. Ello nos animó a presentar recurso contencioso-administrativo contra la aprobación municipal. Entonces nos enteramos que al día siguiente de la aprobación en Pleno Extraordinario (13 votos contra 4), la Comisión de Gobierno dio licencia al Proyecto de ejecución, que también pudimos consultar. Un proyecto que –para nuestro asombro- era aún más agresivo con La Chanca, pues la edificación propuesta alteraba los parámetros del estudio de detalle, al incrementar hasta más de 11 metros las alturas y varios metros lineales los volúmenes enfrentados a La Chanca (!). Es decir, no existe coincidencia entre el ED y el proyecto al que se ha dado licencia, un proyecto que llama “bajos” a la primera planta, primera a la segunda, y segunda planta a la tercera, expresamente prohibida por el Plan General.

Inicio de las obras junto a La Chanca


   En resumidas cuentas, hemos recurrido una “licencia ilegal”, que lo incumple todo: la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía, la Orden de Cultura relativa a la inscripción de La Chanca en el Catálogo General del Patrimonio Andaluz y hasta el mismo PGOU de Conil. Pero no queremos aburrirles citando leyes, órdenes y normas. Si el Estudio de Detalle era ya agresivo con el edificio histórico y su entorno, el torticero proyecto aprobado por nuestros gobernantes lo supera con creces. Ello nos confirma en lo que ya sabíamos: el Ayuntamiento no ha entendido nunca su monumento más emblemático. Ni en 1997, ni en 2001, y aún hoy continúa sin valorarlo de modo suficiente –aunque no pare de “hablar de” él en campañas electorales y notas de prensa, e incluso vaya a poner dinero para su recuperación.   

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