Apuntes sobre la promoción, principio y desarrollo de los invernaderos en la provincia de Cádiz a partir de 1967.


Cultivo de pepino saticoy en el primer invernadero de la provincia
de Cádiz montado en el huerto Casa de Postas, año 1969.

José Mª GUERRERO GONZÁLEZ

(*) Colaborador-monitor del SEA entre los años 1967 y 1977.
Rector de la Cooperativa Agrícola Nuestra Señora de las Virtudes (COAGRICO)
en los años 1967 a 1975 y de 1981 a 1986.
Horticultor y viverista 1960 a 2002


El 9 de enero de 1963 se crea la Cooperativa Agrícola Nuestra Señora de las Virtudes. Un poco mas tarde, en 1965, se crea la Agencia Comarcal del Servicio de Extensión Agraria (SEA) de Vejer, a la cual pertenecía Conil. Cuando a finales del verano de 1967 se crea la Agencia de Chiclana, Conil pasa a depender de esta.

A pesar de las dificultades de todo tipo para desarrollar la labor y trabajar sobre el tema de los invernaderos en los años citados, en 1967, organizado por las Agencias Comarcales del SEA de Vejer y Chiclana, junto con la Cooperativa Agrícola, se empiezan a organizar viajes a Sanlúcar de Barrameda y Chipiona. Realizándose el primero de ellos el 27 de febrero de 1967, organizado por la Cooperativa Agrícola Nuestra Señora de las Virtudes. Visitando cultivos de tomate, pimiento en espalderas y melón en acolchado.

A finales de 1967 la agencia del SEA de Chiclana empieza a dar un primer curso de Cultivos Hortícolas Intensivos. En colaboración con la Agencia de Vejer, la Cooperativa Agrícola y el Ilmo. Ayuntamiento de Conil, celebrándose, en el Salón de Plenos, el acto de clausura presidido por el Sr. Alcalde, D. Gabriel de la Riva Galarreta; el Presidente de la Hermandad de Labradores y Ganaderos, D. Juan Sánchez Camelo y los Jefes de las Agencias del SEA de Vejer y Chiclana, D. Enrique Morales Rivera de Rosales y D. Luis Ruiz de Francisco, respectivamente.

Durante el curso, y en los primeros días del año 1968, los alumnos realizan, acompañados por los Agentes del SEA de Chiclana y Vejer, visitas a Sanlúcar y Chipiona. Donde fueron atendidos, en las distintas visitas, por los Agentes del SEA de Sanlúcar de Barrameda, D. José Pérez y D. Rafael Moraza. Al principio de este año de 1968, termina el curso, después de haberse hecho las correspondientes prácticas en El Huerto (Casa de Postas).

Trabajando a fondo, por parte de las Agencias del SEA. En colaboración con las Cooperativas Ntra. Sra. de la Virtudes, de Conil, y Divino Salvador, de Vejer. Para fomentar, no solo el cooperativismo agrario en la zona, sino también, la mejora de las explotaciones e instalaciones de cultivos hortícolas, sobre todo, intensivos y en invernaderos. Se establecen planteles de jóvenes en El Cañal (Vejer), Casa de Postas y Las Cumbres (Conil). Especial mención, por que no podemos ignorar la labor realizada por el agente, también de Chiclana, D. José Luis Chicharro Sánchez, que se incorpora más tarde a la agencia de Chiclana. Estando, actualmente, en activo como Jefe de la Agricultura del Litoral de Cádiz, con oficina en Chipiona.

A finales del verano de 1969, se instala en la Casa de Postas, en la finca El Huerto, un pequeño invernadero que resultó ser el primero que se construye en la provincia de Cádiz para el cultivo de hortalizas tempranas. Comercializándose, los productos recolectados, a través de la Cooperativa Ntra. Sra. de las Virtudes. Estos fueron tomates y pepinos. Los primeros pepinos recolectados fueron subastados a la alza, en vez de a la baja que es lo habitual. Debido esto por ser novedad en la provincia, ya que era pleno invierno.

Entre 1970 y 1972 se montan, en La Lobita (a Joaquín Alba) 1000 m2 y en Casa de Postas (a José Mª Guerrero) 800 m2. Así como en La Jara (Sanlúcar de Barrameda) a Juan Lanza, otros 1000 m2 y unos 9000 m2 en La Oliva (a José Antonio Romero). Todos de tipo parral, montados por una cuadrilla de Huesijar (Almería), contratados por un señor de El Ejido. También por estas fechas, se instala provisionalmente, en Casa de Postas, el Taller Mirreto (de El Ejido, Almería). Montando estos, 1600 m2 más, de tipo parral en Casa de Postas. En la Dehesa de la Villa, unos 1000 m2 (a los Hermanos Ramírez Brenes). Unos 2000 m2 en Las Cumbres (a Antonio Sánchez y a Francisco Mateo, también a Antonio Muñoz y otros). Así como unos 5000 m2 en Barbate (a los Hermanos Rodríguez Pérez). También algunos en El Sabal (en La Línea de la Concepción) y más tarde, en La Oliva, a los Hermanos Domínguez Todos de tipo parral.


Cultivo de pimientos en invernaderode tipo “parral” de Almería.

A continuación, y por los Talleres Mirreto (de Antonio Mira), se instalan algunos metálicos con tubo galvanizado, de tipo Canaria, en Sanlucar de Barrameda (a Domingo Sumariva, entre otros). También unos 2500 m2 en La Lobita, a Joaquín Alba; unos 2000 m2 a los hermanos Sánchez González, en la Huerta del Sol; 6000 m2 en Dehesa de la Villa, a José Cumbreras y José Mª Guerrero. Todos del mismo tipo.

Años más tarde, se va incrementando la instalación de invernaderos. Muy levemente en las zonas de la Comarca de La Janda Litoral , Benalup – Casas Viejas y Chiclana . Y con bastante ímpetu en Sanlúcar de Barrameda, concretamente en las zonas de La Jara , Bajo Vía, Bonanza y La Colonia ; también en Chipiona, principalmente en la zona de Niño de Oro y otras.

En estos años se incrementan las peticiones de solicitudes de créditos para montar invernaderos. Debido, principalmente, a la promoción y gestiones que realizan las Agencias del SEA. Llegándose a declarar Sanlúcar y Chipona, por el número de peticiones, zona preferente para la obtención de prestamos subvencionados. Esto no ocurre así en la zona de Conil, Vejer y Barbate. Y no, precisamente, por falta de promoción y gestión por parte de las Agencias del SEA de Vejer y Chiclana, con la colaboración de las cooperativas. Si no, quizás, por la falta de experiencia en cultivos intensivos de los agricultores de esta zona. Así como otros inconvenientes, tales como las trabas y pérdidas de tiempo por parte de las entidades financieras y de la administración a la hora de pedir financiación. También debido al sistema de cultivos extensivos y ganadería que predominaban en la zona.

En febrero de 1970 se hace un primer viaje a los campos de El Ejido, Roquetas de Mar y Campo Dalías (en Almería) , patrocinado por la firma Insecticidas Cóndor S.A. Y lo hacen agricultores de Sanlúcar (Juan Lanza Cuevas, de La Jara y Juan Hurtado, de Bonanza) y de Conil (Joaquín Alba Ureba, José Mª Guerrero González y Manuel Muñoz Romero).

Se crean planteles de jóvenes por las Agencias del SEA y se solicitan créditos por algunos jóvenes y socios de la Cooperativa de las Virtudes, para el montaje y explotación de invernaderos, precisamente con muchas dificultades.

Más adelante se crean nuevos problemas a los distintos agricultores pioneros de estas instalaciones. A parte de los financieros, a la hora de comercializar los productos, la existencia de topes de precios por parte de las autoridades gubernativas. Por ejemplo, cuando el coste de producción de 1 Kg . de tomates en invernadero era de 12 pesetas, el precio máximo de venta en el puesto de la plaza estaba fijado en 8 pesetas, ya nos podemos imaginar todo lo demás.

Aunque siempre se tuviera el apoyo en lo posible de la Cooperativa de las Virtudes y los Agentes del SEA como asesores, debido a todos los inconvenientes mencionados anteriormente, se frena, principalmente en la zona de La Janda , Chiclana, La Línea , etc., el montaje de invernaderos. Produciéndose un paréntesis a partir del año 1973, no ocurriendo lo mismo en Sanlúcar y Chipiona, que se incrementan a paso agigantado. Debido, quizás, a la facilidad con la que se concedían los créditos en esa zona y a la mayor experiencia en cultivos intensivos de los agricultores.

Estos años citados de intenso trabajo e innumerables dificultades, no fueron en valde. Sirvieron para concienciar a todos y demostrar a los detractores de los invernaderos (que también los había y muchos), que a pesar del viento de levante, como argumentaban, también en otros sitios predominaba el poniente u otros vientos igual de perjudiciales, (con más o menos protección contra el viento) se podía cultivar en invernadero. Demostrándose que tenemos más horas de luz que incluso en el resto de nuestra comunidad, consiguiendo calidad y precocidad en los frutos de los invernaderos.

En los años 70, el SEA organiza excursiones de final de curso, con los alumnos de los planteles, a distintos lugares. Por ejemplo, a la Feria Internacional del Campo (Madrid), a Málaga, a Fincas como la Mallora , Torre del Mar, a Granada y otros. Sobre los años 70 y 80, la Caja Rural de Jerez organiza viajes a Almería con agricultores de Conil y otras poblaciones de la provincia. La asociación de agricultores ASAJA también organizaba excursiones con sus asociados.

Desde 1973 en la zona de Chiclana, Conil, Vejer, Barbate y Benalup, se vino montando, de forma esporádica y poco activa, invernaderos de diferentes tipos. En aquellos años se prepararon, en la Escuela del SEA de Los Palacios y la Escuela de Peritos Agrícolas de El Cuarto (Sevilla), como también en San Fernando de Henares (Madrid), algunos jóvenes de Conil. Hicieron cursos de especialidades y para el montaje de invernaderos, sobre todo del tipo parral y metálico tipo Canarias (2 vertientes).

A finales de los 80 y, sobre todo, en los 90, se anima otra vez al montaje de invernaderos. La fabricación de las estructuras se realiza en talleres de Los Palacios (Sevilla). Promocionándose allí también el tipo túnel, capilla y canarias. Se animan a los jóvenes agricultores de nuestra zona a hacer cursos en la escuela del SEA de Chipiona y solicitar créditos con subvenciones a fondo perdido. También en esto último ha desempeñado un papel importantísimo las agencias del SEA, que facilitan la tramitación de solicitudes, así como la Cooperativa Agrícola Nuestra Señora de las Virtudes de Conil, elaborando y comercializando los productos. Con mucho más interés a partir del 9 de septiembre de 1999, cuando se inaugura las nuevas instalaciones de la central hortofrutícola.

Actualmente sigue animada en nuestra zona la formación e instalación de este tipo de cultivo, que sigue teniendo alternativas, a pesar de los problemas que surgen cada día con nuevas plagas, los costes elevados de las materias primas y los bajos precios a la hora de la comercialización de las hortalizas. Tema que sería para otro artículo, ya que los que menos rendimientos sacan de las hortalizas, son los que las producen.

Hace algún tiempo que existe concienciación y convencimiento de que cuanta más instalación de invernaderos haya, más fácil será la comercialización de los productos, por la facilidad en los transportes, entre otros. Pero los canales de comercialización, están cada día más difíciles, por los intereses creados que existen.

Por parte de las administraciones debe existir, también, el convencimiento de que los agricultores, y sobre todo para los cultivos de invernaderos, por el coste de las materias primas, siguen necesitando, a parte de formación y financiación desahogada para seguir animados y no se convierta en impulso pasajero con una juventud totalmente hipotecada. Se siguen necesitando ayudas económicas y, sobre todo, precio justo. Ya que nuestras zonas en la provincia, sobre todo el litoral, tienen futuro hortícola y pueden compatibilizarse con el presente y el futuro turístico. Opino, que sólo así seguiremos teniendo buena horticultura y buenos horticultores.


Invernadero de tipo ”capilla”.
Nota.- Las fotos de este artículo han sido cedidas por el autor.
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