Reflejos de la educación en Conil

Guzmán EL MALO


El último informe PISA -programa internacional que periódicamente compara los resultados educativos de los países de la OCDE- sitúa a España por debajo de la media de estos países y, lo que es peor, con tendencia al empeoramiento. En Europa, sólo Portugal, Italia y Grecia están por debajo.

Acercándonos a nuestro entorno, también tenemos información de que, entre las provincias españolas, Cádiz parece estar en el pelotón de cabeza en cuanto a fracaso escolar, abandono temprano de la escolarización y bajo nivel de educación.

Por lo que respecta a Conil, no disponemos de estadísticas concretas pero una persona observadora no tiene más que fijarse en los aspectos cotidianos de la vida del pueblo para sacar sus propias conclusiones. Y es que en la cotidianidad se refleja la educación que hemos recibido. Los rótulos de los comercios, anuncios, carteles, facturas, folletos publicitarios, menús de restaurantes, pintadas callejeras e, incluso, los impresos y comunicados del Ayuntamiento nos indican, con meridiana claridad, cuál es nuestro nivel educativo.

Yo ya casi me he acostumbrado a ver, sin sonrojarme, verdaderos ataques a la gramática, pero no por ello puedo dejar de sentir vergüenza ajena cada vez que paso por algún establecimiento en el que se maltrata a nuestro idioma. Todos sabemos que muchos de sus propietarios crecieron en tiempos difíciles cuando la educación era casi un lujo, pero sus hijos o nietos sí han tenido oportunidades de educación que les permitirían corregir estos errores, cosa que no hacen, seguramente por propia ignorancia. Evidentemente, a la mayoría de los conileños esto les parecerá una tontería, una nimiedad, lo cual no es sino una prueba más de la gravedad del problema.

Como muestra de lo que nos encontramos paseando por nuestras calles, valgan unos pocos ejemplos de sobra vistos por todos: “se vende apartamentos”; “se necesita camareros”; “se alquila pisos”; “listas de bodas”; “artículos de regalos”; “prohibido la venta ambulante”; “construcciones de piscinas”; “pozito”; “cervezita”.

En algún vivero de la localidad venden lo que debe de ser una nueva especie de flor: el “geraneo” y, en las fruterías, algo llamado “mondarinas” de Conil y “berengenas” . En otro lugar, se vende un “sumier” .

Aunque normalmente nadie hace caso de los acentos en los rótulos comerciales, en algunos casos parece que disponen de varias tildes y las siembran de cualquier forma a ver si florecen: “Hermanos Muñóz” ; “aíre acondicíonado” .

También tiene guasa que sea precisamente en el frontispicio de un colegio donde pueda leerse JESUS MARIA Y JOSE ” : ¡cuatro palabras y cuatro faltas!; no está mal para ser un colegio. Me pregunto si ellos sabrán quién es ese tal Jesus Maria.

Probablemente habrán visto ustedes algunos de esos anuncios que, pegados en las paredes, nos informan de que “ce alkila” una casa; y de que piden, ¡ahí es nada!, “habal” ; de que se alquila piso cerca de la “plalla” ; de que está “proibido” aparcar; etc. Y qué decir de las numerosas viviendas en las que se ha sustituido el número 1 de la numeración por la letra I , dando por supuesto que son intercambiables; así tenemos las casas nº I0 , nº II , nº I2 ...

Por su parte, el partido que gobierna el Ayuntamiento exponía en su programa electoral (sic):

Izquierda Unida entiende que la educación no es un proceso unipersonal y enclaustrado en los colegios, sino que apuesta por CIUDADES EDUCADORAS, la ciudad como agente integrador de la educación… La ciudad como elemento educativo y como generador de actitudes de acercamiento a la cultura.

(…)

Compromiso de toda la localidad: Ayuntamiento, entidades sociales, sindicales y culturales, sectores económicos, etc., en un proyecto común, fomento de una educación pública de calidad.

- Promoción de la localidad como recurso educativo: su medio físico y su composición social y económica, sus instituciones, los servicios públicos.

- Participación de los escolares en la configuración de la localidad, a través de mesas de participación, encuestas y proyectos educativos.

- Utilización de los medios de comunicación de masas, radio TV, paneles informativos etc. para potenciar la educación.

Yo he de confesar que no entiendo casi nada del texto que antecede pero estoy seguro de que entre toda esa palabrería tendría cabida la realización de una campaña para erradicar esos signos tan visibles de nuestra deficiente educación.

Probablemente algún profesor de Lengua y sus alumnos podrían colaborar elaborando una lista con los errores existentes.

Claro que, bien pensado, es mejor dejarlo como está para no estropear las estadísticas; además, así los turistas ya tendrán tres cosas para recordar cuando se marchen de Conil: las magníficas playas, el menosprecio por nuestro Patrimonio cultural y las bonitas patadas a la gramática que nos adornan por doquier.

Y es que en Conil hay mucho “ganado suerto vravo”.

 

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