DEFICIENTE GESTIÓN DE LOS RESIDUOS

  Junta Coordinadora de La Laja 


   En Andalucía siempre se ha considerado la limpieza y el decoro de sus pueblos como uno de sus grandes activos y atractivos. Un pueblo andaluz, moderno y de la Europa de hoy, que pretenda ser turístico y, sobre todo, pretenda calidad de vida para sus ciudadanos, ha de cuidar su limpieza pública, ha de gestionar adecuadamente sus residuos sólidos urbanos (RSU) y buscar los emplazamientos adecuados a sus escombros. No se puede olvidar el tratamiento especial que requieren los residuos agropecuarios e industriales.

   En la provincia de Cádiz la producción de RSU supera 1 Kgr/habitante/día. Todos estos residuos ya no pueden ser asumidos por el entorno y no pueden ser enterrados en vertederos más o menos controlados. Se asume como indispensable instaurar las políticas que se dieron en llamar de las tres Rs: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

   Parece prioritario realizar una política decidida de educación ambiental, con medios económicos, dirigida a la totalidad de la población (en estos momentos, no sólo a los escolares) y encaminada a la concienciación colectiva de la necesidad de producir menos residuos y de que los residuos inevitables sean de materiales reutilizables o, al menos, reciclables. Todo encaminado al objetivo de que ningún residuo tenga que ser enterrado o quemado, contaminando o degradando el suelo, el agua o el aire.

   Los componentes de La Laja somos concientes de que en un solo municipio no se puede llevar a cabo la gestión integral de residuos, que se necesitan plantas de tratamiento para el reciclaje y la reutilización que superan el ámbito local. Sin embargo en la provincia de Cádiz ya existen infraestructuras para ello y numerosos municipios han puesto en marcha un plan de recogida selectiva, con separación en origen de los residuos. La inercia de los ciudadanos hace que la separación en los hogares de los diversos tipos de residuos se desarrolle con lentitud; por ello el Ayuntamiento de Conil debería estar trabajando para el fomento de estos hábitos ciudadanos, además de dar ejemplo con limpieza y recogida de los contenedores permanente. Lo que ocurre es todo lo contrario: no se fomenta la separación de residuos, no se han instalado los cuatro tipos de contenedores preceptivos, la recogida de los existentes es insuficiente, su limpieza escasa, provocando malos olores y pésimas imágenes. Se debería tomar ejemplo de otros Ayuntamientos andaluces, como el de Córdoba (regido por I.U.) que llevan a cabo gestiones integrales de residuos modélicas, llegando a repartir gratuitamente a los ciudadanos bolsas de residuos separados.

Las basuras de " el botellón " a pesar de los contenedores Derribos, contenedores abiertos y coches en la acera en la calle Sres. Curas
Montañas de residuos en la trastera de la Cooperativa Las Virtudes Turismo de calidad (?) junto a residuos en la calle
La necesidad de contenedores reclamada popularmente Contenedores abiertos, sin especializar y en lugar inapropiado

   

   Además de los RSU, en el término de Conil existen instalaciones agropecuarias que producen gran cantidad de residuos orgánicos muy concentrados. Esos residuos no tienen tratamiento especial y pudieran contaminar el suelo y el acuífero.

   Según el Plan de Gestión y Aprovechamiento de Escombros realizado por la Diputación Provincial de Cádiz, en Conil se estima que se producen anualmente 8.753 Tm. de escombros, lo que supone casi el 29% de lo que se produce en toda La Janda. Gran parte de estos escombros están depositados de manera descontrolada en las afueras de la ciudad, en bordes de caminos, en antiguas escombreras anteriormente selladas, en escombreras permitidas donde no se cuida la selección de escombros ni el impacto paisajístico, depositados en el campo para rellenar zonas que se esperan edificar alguna vez y produciendo una contaminación edáfica lamentable.... En definitiva, se debe buscar el correcto tratamiento para estos abundantes residuos de la construcción y Conil debe presionar ante las Administraciones supralocales para que el tratamiento integral de todos sus residuos pueda llevarse a feliz término.

   Por último, queremos indicar que nuestra petición no es ni caprichosa ni voluntarista: es preceptiva, y se incurre en ilegalidad si no se pone en práctica. Así las distintas normativas indican:

a) La Ley básica 10/1998 de Residuos dispone (art. 20.3) la obligación de que todos los municipios con una población superior a 5.000 habitantes implanten sistemas de recogida selectiva de residuos urbanos.

b) Respecto a los envases usados y residuos de envases, la Ley 11/1997 establece (art. 5) como objetivos de reducción, reciclado y valorización antes del 30 de junio de 2001, que el 50% como mínimo en peso de la totalidad de los residuos de envases generados sea valorizado y el 25% como mínimo sea reciclado.

c) El Plan Nacional de Residuos Urbanos, aprobado por Acuerdo de Consejo de Ministros de 7 de enero de 2000 (publicado por Resolución del Ministerio de Medio Ambiente de 13 de enero de 2000) dispone en su apartado 7.2.2 (Actuaciones previstas en el Desarrollo del Plan) que los contenedores destinados a la recogida selectiva serán de 4 tipos distintos, para los residuos de vidrio, papel, envases ligeros y fracción orgánica. Dispone asimismo la obligación de implantación de sistemas de recogida selectiva en los municipios de más de 5.000 habitantes antes del 1 de enero de 2001, con un ratio de un contenedor por cada 500 habitantes.

d) El Plan Director de Gestión de Residuos Urbanos de Andalucía, aprobado por Decreto 218/1999 de la Consejería de Medio Ambiente, reitera (apartados 2.1.2, 7.4 y 9.1) la obligación de implantación de sistemas de recogida selectiva en todos los municipios de más de 5.000 habitantes y con un ratio de un contenedor (considerándo su capacidad estándar 3m³) por cada 500 habitantes. En cuanto a la consecución de este ratio, la fecha de cumplimiento ha de ajustarse igualmente a la legislación básica estatal aprobada, que establece como fecha límite para la implantación de la recogida selectiva y del número de contenedores el 1 de enero de 2001, no pudiendo contradecir el Plan Andaluz a la normativa básica estatal, cuando prevé aplazar la fecha límite al año 2008 (art. 10.1).

   El Plan Andaluz implanta como modelo de gestión de envases usados y residuos de envases (apartado 7.3) la separación en origen de los residuos domiciliarios, correspondiendo su recogida, transporte y almacenamiento a los Entes Locales, junto con el resto de residuos urbanos.

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